En la conferencia inaugural del XXIV Encuentro Nacional de Carreras de Comunicación que se realizan en la UNNE, el reconocido investigador analizó cómo la plataformización, la inteligencia artificial y la polarización afectiva transforman radicalmente la esfera pública digital y desafían a la democracia.
En el marco de la apertura del ENACOM 2026, que se realiza por primera vez en la Universidad Nacional del Nordeste, se desarrolló la conferencia inaugural a cargo del destacado académico e investigador argentino Silvio Waisbord, docente de la Escuela de Medios y Asuntos Públicos de la George Washington University.
«Plataformización, posverdad y la transformación de la esfera pública digital», fue el título de la exposición que se realizó en el salon CTTIA del Campus Sgto. Cabral de la UNNE.
Durante su disertación,Waisbord propuso revisar de manera crítica los ideales normativos de la comunicación democrática frente a la consolidación del dominio de un puñado de plataformas globales.
DE LA PROMESA DEMOCRATIZADORA AL PSEUDOAMBIENTE ALGORÍTMICO
Al trazar una genealogía de las redes digitales, Waisbord contrapuso el optimismo de los primeros años de la Web 2.0 —donde se pregonaba la horizontalidad y la democratización del discurso— con la realidad contemporánea.
«Estamos en un momento en el que el poder de las plataformas permanece sin control público. Los públicos, el periodismo y los actores sociales y políticos se ven obligados a adaptarse a reglas y algoritmos unilaterales que no comprendemos del todo y sobre los cuales no tenemos incidencia», advirtió el especialista.
En este sentido, citando el concepto clásico de pseudoambiente de Walter Lippmann, sostuvo que las redes no actúan como una verdadera esfera pública, sino como estructuras privadas centradas exclusivamente en la economía de la atención.
sostuvo que las redes no actúan como una verdadera esfera pública, sino como estructuras privadas centradas exclusivamente en la economía de la atención.
LAS REGLAS DE LA OPINIÓN PÚBLICA DIGITAL
Para el investigador, el funcionamiento de las plataformas responde a un diseño que privilegia los afectos y la polarización por encima del debate racional o de la información verificada:
-Atención por sobre información: el negocio de las plataformas busca maximizar el tiempo de permanencia, favoreciendo contenidos que generan picos emotivos, novedosos o alarmantes.
-Borramiento de jerarquías de calidad: en el flujo continuo (feed), la información periodística rigurosa compite en igualdad de condiciones con las noticias falsas, los exabruptos y la basura generada por inteligencia artificial (slop).
-Polarización afectiva y tribalismo: las redes activan anclas identitarias, certezas y pasiones (el razonamiento motivado), alimentando una dinámica de nosotros contra ellos.
DEL SUJETO PARTICIPATIVO AL ESPECTADOR PASIVO
Waisbord destacó una mutación sustancial en la naturaleza de las plataformas: el pasaje de las iniciales «redes sociales» (basadas en vínculos interpersonales) a «redes de intereses u obsesiones».
En este nuevo modelo, el contenido noticioso pierde relevancia frente a la búsqueda de retener la atención del usuario mediante estímulos efímeros y videos verticales. Como consecuencia, el perfil del usuario muta de un sujeto comunicante activo a un consumo predominantemente pasivo y privado.
EL DESAFÍO DE LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL Y LA COMUNICACIÓN DEMOCRÁTICA
Respecto al surgimiento de la Inteligencia Artificial generativa, el académico señaló una paradoja: mientras que las redes sociales transformaron la comunicación privada en pública, las herramientas de IA hacen el camino inverso. Privatizan funciones colectivas como la búsqueda de información o la interpretación, creando flujos de significado hiperpersonalizados que diluyen aún más el espacio público compartido.
Al abordar la desinformación y la crisis de la posverdad, Waisbord fue contundente: «Los estudios demuestran que a poca gente le importa estar desinformada; la principal preocupación de los individuos es no ser excluidos de su tribu o comunidad de pertenencia. Por eso, las soluciones tradicionales como la alfabetización mediática o el fact-checking resultan insuficientes si no cuestionamos el diseño de las plataformas y la polarización afectiva».
«Los estudios demuestran que a poca gente le importa estar desinformada; la principal preocupación de los individuos es no ser excluidos de su tribu o comunidad de pertenencia.
HACIA LA BÚSQUEDA DE ALTERNATIVAS
Como cierre de la conferencia, Waisbord convocó a la comunidad académica y periodística a reflexionar sobre la posibilidad de construir consensos en un entorno diseñado para la confrontación. En el diálogo con el público presente en el Campus Cabral y quienes seguían la transmisión en vivo, remarcó la importancia de recuperar la comunicación interpersonal y los espacios comunitarios fuera de línea para sostener los valores esenciales de la vida democrática.
Así continúa desarrollandose este XXIV Encuentro Nacional de Carreras de Comunicación organizado por la carrera de Comunicación Social de la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional del Nordeste y la Federación Argentina de Carreras de Comunicación Social del 4 al 6 de noviembre de 2026.