La Policía reprimió el miércoles las protestas mientras parlamentarios de oposición presentaron un pedido de juicio político contra el mandatario y su vice Pedro Alliana. Peña es apuntado por sus vínculos con el de Ueno Bank que desató la crisis al declararse indolvente El miércoles la Policía reprimió con gases lacrimógenos y camiones hidrantes a manifestantes que reclamaban la devolución de sus ahorros pero también expresan malestar por la situación económica del pais.
Unos tres millones de personas están sus depósitos congelados y cientos de ellos salieron a las calles de Asunción para reclamar la devolución de su dinero y se enfrentaron con la Policía, que utilizó gases lacrimógenos y camiones hidrantes para dispersarlos.
La acusación presentada ante el Congreso solicita iniciar un juicio político contra Peña por “el mal desempeño de sus funciones en el ejercicio del cargo”. El mandatario también enfrenta cuestionamientos por un presunto conflicto de intereses y por el aumento de su patrimonio.
El presidente paraguayo, Santiago Peña (Foto: EFE)
Peña había tenido acciones de un grupo empresarial que controlaba Ueno Bank, aunque se desvinculó de esa participación en 2025.
La crisis estalló el martes, cuando el Banco Central decidió intervenir la entidad y suspender sus servicios. Casi la mitad de los 6,4 millones de habitantes de Paraguay tienen cuentas en ese banco.
El escándalo también provocó la renuncia del presidente del Banco Central, Carlos Carvallo, y derivó en la detención de ocho directivos de Ueno Bank, entre ellos su presidente, Miguel Vázquez, después de una denuncia presentada por el organismo regulador ante la Justicia.
“Devuelvan nuestra plata” y “juicio a Santi Peña” fueron algunas de las consignas que se escucharon durante la movilización, según constató la agencia AFP. “Es el dinero de nuestra jubilación que ahora no sabemos si lo vamos a cobrar”, expresó Teresa Montiel, una médica de 50 años que participó de la protesta con una pancarta que decía “unidos somos más fuertes”.
El martes, otro de los afectados, Marcelino Vergara, de 68 años, había relatado entre lágrimas la situación que atravesaba tras el congelamiento de sus depósitos.
“Perdí los ahorros de toda mi vida, solo tengo 8.000 guaraníes (casi un dólar). Todos deben ir presos”, denunció.
Ante la magnitud de la crisis, el Gobierno paraguayo anunció un mecanismo para devolver una parte de los depósitos congelados.
Peña promulgó este miércoles una ley aprobada rápidamente por el Congreso que, según explicó, “permitirá a los ahorristas cobrar en el menor tiempo posible una parte de los fondos de garantía a fin de que los recursos vuelvan a las manos de quienes corresponde”.
La norma establece que los pagos deberán realizarse en los próximos cinco días.
El Banco Central precisó que los afectados recibirán un primer desembolso de hasta 10 millones de guaraníes, equivalentes a unos 1675 dólares.