Grupos violentos saquearon en la tarde del sábado varias tiendas en el centro de Fráncfort, entre ellas un establecimiento de armas y otro de ropa deportiva, después de que las protestas estudiantiles convocadas en Alemania -y que transcurrieran de forma mayormente pacifica- se vieran sucedidas de manifestaciones en las que se registraron incidentes vandálicos.
Según el diario alemán Bild, los violentos destrozaron primero los escaparates de una tienda de la cadena de moda urbana Snipes y lograron robar calzado deportivo, antes de que fueran obligados a retroceder por la policía, que acudió al lugar con un cañón de agua.
Después se dirigieron a una armería, rompieron los escaparates y lograron llevarse al menos dos armas, que pudieron ser incautadas posteriormente por las fuerzas de
país, ya que las tensiones aumentaron por la noche en algunos lugares después de la jornada de protestas.
En la ciudad de Colonia, donde tuvo lugar una de las mayores manifestaciones, la policía disparó cañones de agua para dispersar a una multitud después de afirmar que los manifestantes habían atacado a los agentes con fuegos artificiales.
En Berlín, los manifestantes lanzaron botellas y huevos, mientras que en Hamburgo otros levantaron barricadas y les prendieron fuego, y en algunos lugares la policía utilizaba gas pimienta contra los manifestantes, informó Bild.
Los manifestantes habían salido a las calles agitando pancartas con lemas como "Es hora de resistir" y "Merz debe irse", en referencia al canciller conservador Friedrich Merz
gs (efe, afp)