El Informe N° 76 del Índice Barrial de Precios (IBP) de Corrientes, correspondiente a septiembre de 2026, estableció que una familia tipo integrada por dos adultos y dos niños necesitó $1.456.853,38 para cubrir la Canasta Básica Total (CBT) y no encontrarse por debajo de la línea de pobreza.
En tanto, el costo de la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que determina el ingreso mínimo necesario para satisfacer las necesidades nutricionales esenciales y superar la línea de indigencia, alcanzó los $647.490,39.
Los datos reflejan el costo de los bienes y alimentos indispensables para la subsistencia de un hogar y permiten dimensionar la evolución del poder adquisitivo frente al incremento sostenido de los precios.
El relevamiento forma parte del seguimiento de los 57 productos que integran la Canasta Básica Alimentaria utilizada por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), desarrollado por el Isepci.
El estudio se realizó en más de 200 comercios distribuidos en cinco localidades de la provincia: Corrientes Capital, Empedrado, Goya, Santa Rosa y Curuzú Cuatiá. Según los resultados del informe, durante septiembre ambas canastas registraron un incremento mensual del 4,01%, mientras que la variación acumulada entre diciembre de 2025 y septiembre de 2026 llegó al 37,69%, tanto para la Canasta Básica Total como para la Alimentaria.
En la comparación interanual, la CBT presentó una suba del 49,66%, mientras que la CBA experimentó un aumento del 51,65%.
Esta diferencia evidencia que el costo de los alimentos básicos tuvo un crecimiento superior al registrado por el conjunto de bienes y servicios contemplados en la medición de la canasta total, con un impacto directo sobre los recursos que los hogares deben destinar a cubrir sus necesidades esenciales.
EL MAYOR IMPACTO EN ALIMENTOS FRESCOS
La desagregación por rubros muestra que las mayores variaciones interanuales se concentraron en verdulería y carnicería, con incrementos del 83,13% y del 71,25%, respectivamente, mientras que los productos de almacén registraron una suba del 23,70%. La misma tendencia se observa en la evolución acumulada durante los primeros nueve meses de 2026: verdulería encabezó los aumentos con un 73,25%, seguida por carnicería, con el 49,29%, y almacén, con el 14,03%.
En septiembre, la verdulería registró un incremento general del 6,66%, la carnicería del 4,17% y los productos de almacén del 2,29%. La evolución de estos tres segmentos permite identificar una mayor presión sobre los alimentos frescos, particularmente las frutas, verduras y carnes, cuyos aumentos incidieron en el costo de la alimentación cotidiana de las familias relevadas.
Entre los productos que más aumentaron durante septiembre se destacaron la cebolla y la papa, ambas con una suba del 25%, seguidas por el zapallo, con el 19,44%, la mandarina, con el 7,14%, y los huevos, con el 2,86%, dentro del rubro verdulería.
En carnicería, los mayores incrementos correspondieron al pescado, con el 24,33%; el espinazo, con el 21,21%; el asado, con el 14,29%; la paleta, con el 9,09%, y la nalga, con el 6,25%. Por su parte, en almacén sobresalieron el café, con un aumento del 50%; el puré de tomates, con el 30%; el arroz, con el 28,57%; el queso cuartirolo, con el 20%, y el jugo concentrado, con el 19,62%.