El jefe de la Policía de Corrientes, Miguel Ángel Leguizamón, brindó detalles sobre el hallazgo de un cuerpo en una zona de bañados, en el marco del operativo desplegado para encontrar a la docente desaparecida.
Según explicó, el cuerpo fue localizado alrededor del mediodía por una pareja de policías que recorría el terreno a caballo, a unos 2.500 metros al suroeste de la escuela y a 5,5 kilómetros al este del casco de la estancia donde se estableció la base operativa.
El sector había sido incorporado a las líneas de búsqueda trazadas para esa jornada, luego de las evaluaciones realizadas durante la noche anterior. “Fue una pareja de policía a caballo que dieron el aviso y bueno, ahí avanzamos hacia el lugar para confirmar”, señaló Leguizamón, al describir la intervención que permitió detectar el cuerpo y activar el procedimiento correspondiente para verificar el hallazgo.
El jefe policial precisó que el cuerpo se encontraba “en una zona de bañado en la que pudimos acceder a caballo” y que estaba semisumergido.
En ese momento, la identificación todavía debía establecerse mediante las actuaciones judiciales y periciales, aunque los investigadores encontraron elementos que permitían relacionarlo con la desaparición de la docente.
“Presumimos que sería de la docente desaparecida en razón de que varias pertenencias se pudieron secuestrar en los alrededores que guardan relación con lo descripto al momento de la desaparición”, expresó.
Leguizamón explicó que, una vez confirmado el hallazgo, la Policía priorizó la comunicación con la autoridad judicial y la preservación del lugar para garantizar el trabajo de los especialistas. “Nosotros al confirmar la noticia del hallazgo, la primera comunicación es a la autoridad judicial con la que se vino trabajando en forma coordinada. Esa fue la única comunicación que hemos hecho desde el lugar, preservar el lugar hasta que llegue el fiscal con los peritos que puedan hacer su trabajo en el área”, afirmó.
El despliegue policial se desarrolló durante 14 días en un campo de aproximadamente 9.000 hectáreas, caracterizado por condiciones naturales que dificultaron el avance de los equipos.
Leguizamón describió un terreno con bañados, pantanos, humedales y pajonales, además de sectores de difícil acceso en los que únicamente era posible desplazarse a caballo.
Hasta el momento del hallazgo, los efectivos habían recorrido 3.500 hectáreas a pie y a caballo, con apoyo de perros, mientras que los operativos aéreos permitieron cubrir más de 7.000 hectáreas mediante sobrevuelos de helicóptero.
A esa tarea se sumaron cuatro drones, con los que se rastrillaron otras 3.000 hectáreas, según el detalle proporcionado por el jefe policial.
También se realizaron búsquedas acuáticas en el arroyo Sarandí, donde los equipos recorrieron más de 230 kilómetros aguas arriba y aguas abajo, en ambas riberas. La combinación de recursos terrestres, aéreos y acuáticos respondió a la extensión del área y a las dificultades para inspeccionar determinados sectores del terreno.
LA MAGNITUD DEL OPERATIVO Y LA CONTINUIDAD JUDICIAL
Leguizamón destacó que más de 1.250 efectivos participaron de los rastrillajes durante las dos semanas de búsqueda, con relevos de personal cada dos o tres días para sostener el despliegue. En la jornada del hallazgo, la fuerza mantenía 90 efectivos distribuidos en la zona.
El jefe policial remarcó que la intervención comenzó con una demora inicial vinculada al momento en que las autoridades tomaron conocimiento del caso y a la última comunicación de la docente con su familia.
“Fue un trabajo importante de la Policía de Corrientes en estos 14 días de búsqueda, como lo dijo también, desde el minuto cero que estamos aquí trabajando en el terreno y no hemos abandonado el lugar, o sea, lo vivimos en persona toda esta búsqueda. Sí hemos rotado el personal cada dos días, tres días. En total más de 1250 efectivos han rastrillado el campo en lo que va de estos 14 días, teniendo en cuenta que nosotros tomamos conocimiento del hecho el día 15 y la última comunicación que tuvo la docente con la familia fue el día 7, así que arrancamos con una desventaja de 8 días. El trabajo fue importante y complejo en esa zona”, manifestó.
El responsable de la Policía de Corrientes indicó que el sector donde se produjo el hallazgo había sido definido como objetivo de búsqueda durante la planificación realizada la noche anterior.
Los equipos revisaban diariamente los resultados de los recorridos, evaluaban las áreas pendientes y establecían nuevos trayectos para avanzar sobre el terreno.
Consultado acerca de si ese pantano había sido inspeccionado anteriormente, respondió “Sí, así es”, y reiteró que la zona fue incorporada al recorrido de esa jornada.
El jefe policial aseguró que el hallazgo no implica la finalización de las tareas y que tanto los rastrillajes como la investigación continuarán bajo la coordinación de la Justicia.
La intervención de la Fiscalía y de los peritos será determinante para avanzar con las actuaciones correspondientes, establecer formalmente la identidad del cuerpo y analizar los elementos encontrados en las inmediaciones.
Leguizamón evitó anticipar conclusiones sobre las circunstancias del caso y ratificó que la fuerza seguirá las directivas de las autoridades judiciales.