El ministro de Seguridad, Adán Gaya, confirmó el descubrimiento y señaló que la identidad debía establecerse mediante los estudios forenses correspondientes. También indicó que la investigación judicial deberá determinar las circunstancias del caso y las eventuales responsabilidades. El operativo reunió a unos 1.250 efectivos a lo largo de los rastrillajes, con la intervención de distintas dependencias policiales y equipos especializados.
El cuerpo fue localizado alrededor del mediodía por un efectivo que participaba del dispositivo de búsqueda, en un sector situado a unos 2.500 metros de la escuela donde trabajaba Godoy y a aproximadamente 5.000 metros de la estancia Curupí, utilizada como base operativa.
Tras recibir la comunicación, Gaya se dirigió al lugar junto con el jefe de la Policía y se dio intervención inmediata a los fiscales a cargo de la causa. Frente a la trascendencia del hallazgo, el ministro pidió cautela y respeto hacia los familiares de la docente. “En primer lugar, debemos ser respetuosos con la familia de Nanci Godoy en este momento difícil que le tocó y le toca atravesar”, expresó.
En las inmediaciones se encontraron un bolso, un par de botas y una campera que podrían pertenecer a la docente. La presencia de esos elementos reforzó la posibilidad de que el cuerpo correspondiera a Godoy, aunque Gaya aclaró que la identificación definitiva dependía de los procedimientos judiciales y periciales.
El cuerpo fue trasladado a la ciudad de Corrientes para la realización de los estudios forenses. “Esto indica y se presume que podría llegar a ser el cuerpo de Nanci Godoy”, sostuvo el funcionario, quien remarcó que la confirmación debía surgir del trabajo de la Justicia a través de los fiscales.
Consultado sobre el estado del cuerpo, Gaya señaló que presentaba un avanzado grado de descomposición y vinculó esa condición con el tiempo transcurrido desde la última comunicación conocida de la docente con su familia, registrada el miércoles 7.
Sin embargo, evitó anticipar conclusiones sobre las circunstancias de la muerte y subrayó que esas cuestiones debían esclarecerse mediante las pericias y la investigación judicial. “Claramente, lo que hemos podido observar, el cuerpo estaba ya con un grado de descomposición importante, teniendo en cuenta los días que se la estaba buscando y, sobre todo, ese miércoles 7, que fue la última comunicación de Nanci”, manifestó.
La determinación de la fecha, la hora y las causas de la muerte, así como la eventual identificación de responsables, quedó bajo competencia de las autoridades judiciales.
UN DESPLIEGUE DE 1.250 EFECTIVOS EN UNA ZONA DE DIFÍCIL ACCESO
Gaya destacó la magnitud del operativo y el trabajo sostenido de la Policía de Corrientes durante los días de búsqueda. Según precisó, participaron aproximadamente 1.250 efectivos en el acumulado de las jornadas, con un promedio superior a 90 agentes por día.
Los rastrillajes se desarrollaron en un terreno complejo, con vegetación densa, malezales, cursos de agua y sectores de monte cerrado que dificultaron el desplazamiento y la cobertura del área.
En el dispositivo intervinieron efectivos del PRIAR, del GTO, de la Comisaría Primera de Esquina y de la Unidad Regional de Goya, además de personal especializado, drones y perros entrenados para la búsqueda de restos humanos. “Quiero destacar el trabajo de la fuerza policial desde el día en que se radicó la denuncia hasta la fecha. Hemos trabajado de manera incansable, con más de 90 hombres día a día, lo que da 1.250 hombres que han estado en un lugar realmente complejo”, afirmó.
El ministro aseguró que acompañó el operativo desde el primer día junto con el jefe de la Policía y que mantuvo el seguimiento de las tareas durante su desarrollo. También destacó la coordinación con la fiscalía responsable de la causa y el compromiso de los agentes para localizar a la docente.
Entre las dificultades que enfrentaron los equipos, mencionó las características del terreno y las condiciones meteorológicas, especialmente una jornada de lluvia que complicó la circulación por los caminos rurales.
El despliegue exigió sostener los rastrillajes en distintos sectores, organizar relevos y garantizar la continuidad de las tareas en un ambiente de acceso restringido. “Como les dijimos a los familiares desde el primer día, íbamos a trabajar de manera incansable para poder encontrar a Nanci, llevando adelante las actuaciones que corresponden a la fiscalía encargada”, expresó Gaya.
En cuanto a la organización del dispositivo, el funcionario explicó que los grupos de búsqueda estaban integrados por entre 87 y 96 efectivos y que los relevos se realizaban aproximadamente cada 48 horas.
La rotación también alcanzó a los perros especializados, cuya participación requería una planificación acorde con las condiciones del terreno y las exigencias del trabajo. Gaya describió el área como una región de geografía particularmente compleja, con obstáculos naturales que dificultaban las tareas incluso para personal acostumbrado a operar en ambientes rurales.
Además, indicó que el jefe de la Policía, el general Miguel Ángel Leguizamón, podía aportar precisiones sobre los aspectos técnicos y operativos del procedimiento. El ministro reiteró su reconocimiento a los agentes y señaló que el hallazgo debía dar paso a las diligencias necesarias para esclarecer lo sucedido.
LA JUSTICIA DEBERÁ ESTABLECER QUÉ OCURRIÓ
La investigación judicial deberá determinar la identidad del cuerpo, reconstruir las circunstancias del caso y establecer si existen responsabilidades penales. Tras el hallazgo, las actuaciones quedaron sujetas a los estudios forenses y a las medidas dispuestas por los fiscales, que deberán reunir los elementos necesarios para avanzar en el esclarecimiento.
Gaya diferenció las tareas de búsqueda y asistencia desarrolladas por la Policía de las decisiones que corresponden a la Justicia y evitó adelantar hipótesis sobre lo ocurrido. “Esas son cuestiones que tendrá que determinar la Justicia, para establecer responsables, día, hora y todo lo demás”, sostuvo. La intervención policial continuará en función de los requerimientos de las autoridades judiciales y de la información que surja de las pericias.
El hallazgo se produjo en un sector comprendido dentro del área de rastrillaje y fue comunicado de inmediato a los responsables de la investigación para permitir las actuaciones correspondientes.
Mientras se aguardaban los resultados forenses, Gaya insistió en la necesidad de actuar con prudencia, tanto al informar sobre la identidad como al referirse a las circunstancias del hecho.
El ministro volvió a destacar el esfuerzo del personal desplegado durante la búsqueda, pero remarcó que las conclusiones definitivas debían surgir de la investigación judicial. La confirmación de la identidad de Nanci Godoy y la reconstrucción de lo sucedido permanecían pendientes de los resultados periciales y de las diligencias ordenadas por los fiscales.