Gabriel Romero
Milei califica ‘pelotudez’ las habituales expresiones de nuestro pueblo, cuando sostiene en privado y en público: ‘no llego a fin de mes’.
MILEI se desentiende de las consecuencias que ha desatado su plan de ajuste que —en distintos planos— descarga sobre la clase media, los trabajadores formales e informales, los jubilados y los sectores vulnerables de la sociedad argentina toda.
En Corrientes el ajuste ha significado —entre otros padeceres— la eliminación del subsidio escolar, cancelar el que sostenía el transporte, incrementar brutalmente las tarifas de electricidad, pésimas condiciones para la industria textil, complicaciones para la forestal, caída violenta de la construcción.
En ese marco general hay una parte mayoritaria de la población de la Provincia de Corrientes que —efectivamente— padece para poder completar el mes, apelando a préstamos de diverso tipo, multiplicando el uso y abuso de tarjetas, pidiendo ayuda a familiares y amigos; todo mezclado con decisiones para desmejorar el nivel de vida restringiendo al máximo los consumos de alimentos, transportes, vestimenta y otros elementos esenciales.
Por supuesto que MILEI al mismo tiempo que se burla de las angustias del pueblo, intenta consagrar con discurso presidencial un ‘estilo de vida’ donde la estrechez económica, el consumo al mínimo, la desesperación y la falta de perspectiva sean una marca registrada en la vida de las personas y de las familias.
O sea, no solo padecer malas o pésimas condiciones materiales, sino instalar la cultura de que eso hay que tolerar inexorablemente y sin plazo.
Una especie de martirio popular permanente.
El mensaje es: ¡aguanten porque aún no hay cadáveres en las calles!
Más temprano que tarde el pueblo por distintas vías castigará este proyecto de completa exclusión de las grandes mayorías de nuestro pueblo.
* Concejal
ECO — Presidente de LIBRES DEL SUR