La directora de Epidemiología de la Provincia, Angelina Bobadilla, advirtió que el Gobierno nacional mantiene una participación limitada en la provisión de medicamentos e insumos sanitarios y señaló que Corrientes debe afrontar con recursos propios gran parte de las necesidades del sistema de salud.
La funcionaria precisó que la provincia compra el 99% de los sueros antiofídicos que utiliza y explicó que los envíos nacionales representan apenas entre 10 y 12 dosis. También indicó que los repelentes distribuidos en las acciones preventivas son producidos por el Gobierno provincial, a través de Plamecor, y complementados con adquisiciones propias.
En relación con los medicamentos del programa Remediar, sostuvo que la provisión se redujo a seis medicamentos por botiquín y que ya no reciben paracetamol, un insumo que anteriormente utilizaban en las intervenciones vinculadas con el dengue. “La verdad que es muy limitado lo que estamos recibiendo en cuanto a sueros antiofídicos”, expresó Bobadilla al describir la situación de los suministros nacionales destinados al área de Epidemiología.
La funcionaria explicó que las dificultades para disponer de sueros antiofídicos no responden exclusivamente a una cuestión de compras, sino también a las limitaciones de producción que afectan al país.
Según detalló, los antivenenos son elaborados por el Instituto Nacional de Producción de Biológicos del Malbrán, pero las sequías y los incendios registrados durante años anteriores incidieron en la disponibilidad de insumos necesarios para producir cantidades suficientes.
En ese contexto, afirmó que las existencias nacionales destinadas a la distribución son limitadas, aunque Corrientes está recibiendo una cantidad algo mayor que en años anteriores. Sin embargo, aclaró que esos envíos continúan siendo reducidos frente a las necesidades provinciales.
La situación obliga a sostener las adquisiciones con fondos propios para garantizar la atención sanitaria, tanto en la provisión de medicamentos como en la disponibilidad de elementos preventivos que se utilizan en los operativos territoriales.
Bobadilla también extendió el diagnóstico a los recursos empleados para detectar y tratar las infecciones de transmisión sexual (ITS), un área en la que, según indicó, la provincia debe asumir igualmente el financiamiento de los insumos.
Señaló que a comienzos de año recibieron un stock mínimo de materiales para los testeos y que posteriormente no llegaron nuevas entregas, por lo que las compras deben realizarse con presupuesto provincial.
La misma situación alcanza a los medicamentos utilizados para tratar la sífilis, respecto de los cuales informó que ya se concretó la primera adquisición provincial ante la falta de provisión nacional.
La directora destacó que estos recursos permiten sostener las pruebas diagnósticas en centros de salud y operativos sanitarios, incluidos los dispositivos desplegados en el marco del COE Corrientes Cerca y los espacios destinados a familias evacuadas.
DENGUE Y PREVENCIÓN ANTE LAS LLUVIAS
Al analizar la situación epidemiológica, Bobadilla sostuvo que Corrientes enfrenta un escenario de mayor riesgo para las enfermedades transmitidas por vectores y los accidentes con animales ponzoñosos, debido a las condiciones climáticas y al incremento de las lluvias.
Explicó que los meses comprendidos entre octubre y marzo suelen concentrar la atención preventiva por dengue, alacranes y ofidios, pero advirtió que el cambio climático y las condiciones ambientales actuales amplifican los riesgos.
Respecto del dengue, indicó que Argentina se encontraba sin circulación viral local según el panorama que describió durante la entrevista, aunque se había notificado un caso importado de una persona que había viajado a Perú.
También mencionó brotes en Perú y Colombia, además de algunos reportes en México, y señaló que la situación regional exige reforzar la vigilancia epidemiológica para detectar posibles casos.
En ese contexto, explicó que los equipos sanitarios mantienen la búsqueda de personas con síndromes febriles y evalúan diagnósticos diferenciales como dengue, zika y chikunguña, con el objetivo de identificar oportunamente cualquier eventual introducción del virus.
La directora remarcó que las medidas de prevención deben intensificarse en los hogares, especialmente después de cada lluvia, cuando se acumula agua en recipientes, patios y canaletas.
Explicó que el mosquito transmisor del dengue no modifica su hábitat por las inundaciones y que su reproducción continúa asociada a pequeñas cantidades de agua limpia acumulada. Por esa razón, recomendó revisar los espacios exteriores, retirar recipientes que puedan funcionar como criaderos, limpiar las canaletas obstruidas por hojas y eliminar los puntos donde pueda quedar agua estancada.
La funcionaria subrayó que, aunque las recomendaciones no son nuevas, las precipitaciones frecuentes requieren una atención mayor y sostenida, con especial énfasis en los alrededores de las viviendas.
Asimismo, aclaró que los sectores donde el agua circula con fuerza o los domicilios completamente inundados no constituyen necesariamente los principales espacios de reproducción del mosquito, por lo que las tareas preventivas deben adaptarse a las características de cada zona afectada.
En relación con las familias alcanzadas por las inundaciones y la crecida del río, Bobadilla explicó que el Ministerio de Salud participa en los operativos coordinados con el COE Corrientes Cerca, con acciones diferenciadas según las condiciones de cada lugar.
La asistencia incluye atención sanitaria general, vacunación, testeos, distribución de repelentes y revisión de posibles criaderos, además de intervenciones preventivas en escuelas, albergues y otros espacios donde permanecen personas evacuadas.
ALACRANES E INFECCIONES DE TRANSMISIÓN SEXUAL
Bobadilla advirtió, además, que la temporada cálida favorece el movimiento de los alacranes y aumenta la necesidad de adoptar precauciones para evitar picaduras.
Recomendó mantener los desagües protegidos, evitar la acumulación de maderas, piedras, ramas y otros materiales en patios y espacios domésticos, y utilizar guantes y botas al realizar tareas de limpieza o reordenamiento.
Sobre la identificación de las especies, explicó que los ejemplares más claros pueden ser los de mayor importancia sanitaria por su capacidad de inocular veneno, mientras que los más oscuros suelen presentar características diferentes.
Por ese motivo, señaló que, ante una picadura, es importante aportar información sobre el animal, su color y la zona del cuerpo afectada, siempre que pueda identificarse sin exponerse a nuevos riesgos.