Los fiscales Javier Mosquera y María Andrea González avanzaron en la investigación por la desaparición y el presunto femicidio de la docente rural Nanci Estela Godoy, luego de solicitar y obtener dos nuevas detenciones durante la noche anterior.
A partir de los testimonios incorporados al legajo de investigación fiscal, los funcionarios judiciales consideran que existen elementos que apuntan a Ireneo Zarza, capataz de la estancia El Curupí, como presunto autor del crimen. Los avances de la pesquisa orientan las próximas medidas hacia la reconstrucción de las horas previas a la desaparición de la mujer y las circunstancias en las que fue vista por última vez, mientras continúan los procedimientos para reunir pruebas que permitan establecer qué ocurrió con la docente.
La investigación ubica a Zarza en un puesto precario, descripto como un “puesto tapera”, situado a unos 150 metros de la Escuela Rural N.º 626 del paraje El Malezal, donde solía pasar la noche. De acuerdo con los testimonios recogidos por los investigadores, el hombre también acostumbraba beber whisky en ese lugar y, en determinadas circunstancias, adoptaba comportamientos agresivos.
Estos relatos forman parte de los elementos que la Fiscalía analiza para establecer la secuencia de los acontecimientos anteriores a la desaparición de Godoy y determinar la posible participación del capataz. La hipótesis judicial se encuentra en desarrollo y deberá sustentarse en las pruebas incorporadas formalmente al expediente.
La situación procesal de Zarza constituye uno de los principales ejes de la investigación, que ya había incluido allanamientos, secuestro de elementos para peritajes y la detención de personas vinculadas con el entorno rural en el que trabajaba la docente.
Según los avances comunicados sobre la pesquisa, los fiscales consideran que los nuevos elementos permiten orientar la imputación contra el capataz por el presunto femicidio.
En paralelo, los investigadores procuran determinar si otras personas pudieron haber intervenido en los hechos o contribuido a ocultar información relevante para esclarecer la desaparición.
LAS SOSPECHAS SOBRE ROSA LEGUIZAMÓN Y EL HALLAZGO DE PRENDAS
Otra línea de investigación compromete a Rosa Leguizamón, vecina de la escuela rural y una de las personas que inicialmente informó que Godoy no se encontraba en el establecimiento. Los investigadores analizan posibles contradicciones en sus declaraciones y la hipótesis de que pudo haber facilitado las circunstancias en las que se produjo el crimen.
De acuerdo con los datos incorporados a la pesquisa, Leguizamón le habría dicho a la docente que no podría regresar ese fin de semana a la ciudad de Esquina porque nadie de la estancia realizaría ese viaje. También habría proporcionado información falsa sobre la fecha en la que supuestamente se trasladaría a Sauce para asistir a una fiesta de doma.
Durante un allanamiento realizado el 21 de octubre en una propiedad de Leguizamón situada en la localidad de Sauce, los investigadores encontraron una campera negra y dos alpargatas que podrían pertenecer a la docente desaparecida. El hallazgo se convirtió en uno de los elementos materiales de interés para la causa, aunque la identificación definitiva de las prendas depende del reconocimiento por parte de los familiares de Godoy.
Según la información difundida sobre el procedimiento, la ropa será exhibida a sus allegados para establecer si efectivamente pertenecía a la mujer. La confirmación de esa identidad permitiría incorporar un nuevo elemento a la reconstrucción de los hechos, mientras que su valor probatorio deberá ser determinado en el marco de las actuaciones judiciales.
Leguizamón fue detenida junto con su pareja, Nahuel Rojas, bajo sospecha de encubrimiento agravado. La mujer había quedado vinculada a la investigación por su cercanía con la Escuela Rural N.º 626 y por haber sido una de las primeras personas en advertir la ausencia de Godoy. También había grabado un video en el que mostró que algunas pertenencias de la docente permanecían en el establecimiento, entre ellas prendas de vestir y un equipo de mate.
La Fiscalía habría detectado contradicciones en sus declaraciones, circunstancia que derivó en nuevas diligencias y en las órdenes de detención. Tanto su situación como la de Rojas deberán resolverse a partir de los elementos reunidos en el expediente, sin que la sospecha de encubrimiento implique por sí misma una atribución de autoría del femicidio.
NUEVAS MEDIDAS, RASTRILLAJES Y RECOLECCIÓN DE ADN
Durante la jornada de este jueves 22 de octubre, los fiscales Javier Mosquera y María Andrea González tienen previsto realizar dos nuevas entrevistas para profundizar la reconstrucción de los hechos y contrastar la información obtenida hasta el momento.
Además, buscarán avanzar en la recolección de muestras de ADN de la hermana y del hijo de Nanci Estela Godoy, con el propósito de disponer de perfiles genéticos de referencia que puedan utilizarse en eventuales cotejos. La medida está relacionada con la posibilidad de encontrar restos humanos en los sectores donde se intensificaron los rastrillajes.
La búsqueda de la docente se desarrolla en paralelo con las medidas destinadas a establecer responsabilidades y localizar posibles evidencias materiales. Godoy, de 52 años, se desempeñaba como directora suplente de la Escuela Rural N.º 626 del paraje El Malezal, adonde había llegado aproximadamente dos meses antes de desaparecer.
En ese período, según los antecedentes difundidos sobre el caso, se ocupó de limpiar y acondicionar el edificio para que los alumnos pudieran asistir a clases.
Una carta fechada el 15 de agosto, en la que describió las condiciones de abandono en las que encontró la escuela, también fue incorporada al conjunto de elementos de interés para la investigación. Ese documento, junto con los testimonios sobre sus movimientos y las pertenencias halladas, integra el material que los investigadores examinan para reconstruir sus últimos días.
Los procedimientos judiciales se concentran ahora en tres objetivos relacionados entre sí, determinar la responsabilidad que podría corresponderle a Ireneo Zarza por el presunto femicidio, establecer si Rosa Leguizamón y Nahuel Rojas participaron en maniobras de encubrimiento y avanzar en la búsqueda de la docente mediante rastrillajes y herramientas de identificación genética.