El secretario de Desarrollo Humano municipal Lucas Carballo destacó en declaraciones a momarandu.com que la Municipalidad de Corrientes mantiene un operativo de asistencia y acompañamiento a las familias autoevacuadas por la creciente del río Paraná, que superó los siete metros y permanecía estacionado frente a las costas de la ciudad.
El secretario señaló que los equipos continúan recorriendo las zonas afectadas y que se incorporó la distribución de cenas en los barrios más comprometidos, como complemento de los servicios habituales de almuerzo y merienda. También advirtió sobre la probabilidad de lluvias para el miércoles, jueves y viernes, y explicó que el comportamiento del río y las condiciones de desagüe serán determinantes para evaluar el impacto de las precipitaciones.
ASISTENCIA A LAS FAMILIAS Y SEGUIMIENTO DE LA CRECIENTE
Carballo informó que, tras superar los siete metros de altura, el río Paraná se encontraba estacionado, una situación que generaba expectativas favorables respecto de la evolución inmediata de la creciente. Sin embargo, indicó que el Municipio mantenía el despliegue territorial y las tareas de acompañamiento, mientras aguardaba la evolución de las lluvias en las altas cuencas y las condiciones meteorológicas previstas para los próximos días.
En ese contexto, señaló que el miércoles existe una probabilidad de precipitaciones cercana al 80 por ciento y que también se esperan lluvias durante el jueves y el viernes, por lo que las autoridades siguen de cerca la respuesta de la ciudad y el funcionamiento de las obras hídricas ejecutadas por los gobiernos provincial y municipal.
El funcionario precisó que siete nuevas familias se autoevacuaron en la zona norte, en el sector comprendido entre el barrio Cichero y Punta Taitalo, mientras que otras cinco familias hicieron lo mismo en la zona sur, desde el Bajo Caridi hasta La Tosquera.
Además, indicó que el equipo de salud de la Municipalidad, a cargo del contador Rafael Coronas, comenzó un relevamiento sanitario de las familias autoevacuadas de la zona sur y que las tareas continuarían en el sector norte.
Carballo explicó que la decisión de muchas familias de trasladarse por sus propios medios a viviendas de familiares o amigos responde a experiencias anteriores de inundaciones, durante las cuales algunas perdieron sus pertenencias mientras sus casas permanecían deshabitadas. Según relató, se trata de pobladores ribereños que trabajan como mayoneros o ladrilleros y necesitan permanecer cerca de la costa para desarrollar sus actividades.
SEGURIDAD Y COORDINACIÓN ENTRE ORGANISMOS
Carballo explicó que la modalidad de autoevacuación responde, en gran medida, a la necesidad de resguardar los bienes de las familias afectadas. En ese sentido, informó que la Municipalidad trabaja con el Ministerio de Seguridad, el Comité de Operaciones de Emergencia (COE) y la Prefectura Naval para reforzar la vigilancia en las zonas inundadas y acompañar a los vecinos durante el período de creciente.
También destacó la articulación entre las áreas municipales y provinciales, la Prefectura Naval y el Ejército, aunque aclaró que todavía no había podido confirmar la información sobre una eventual llegada de buques de la Armada e instalaciones de cocina de campaña de la Infantería de Marina. Asimismo, indicó que el COE comunicó, a través de la Dirección Provincial de Energía de Corrientes (DPEC), la interrupción preventiva del suministro eléctrico en distintos puntos afectados por el agua, debido a situaciones de cortocircuito, entre ellas una registrada en una bomba de agua de La Tosquera.
El secretario de Desarrollo Humano señaló que, hasta el momento de la entrevista, no se habían dispuesto evacuaciones organizadas hacia centros habilitados, ya que las familias afectadas habían optado por autoevacuarse para permanecer cerca de sus propiedades y proteger sus pertenencias. No obstante, aseguró que el Municipio cuenta con centros de evacuados previstos y preparados para entrar en funcionamiento si la evolución de la creciente lo exige.
Carballo recordó que los equipos municipales trabajan desde hace seis meses en la zona y que intensificaron las tareas durante las últimas semanas, a partir del aumento del nivel del río. En paralelo, destacó la coordinación de recursos para sostener la asistencia alimentaria y sanitaria, con la intervención de distintas áreas y organismos, en función de las necesidades que se presentan en los barrios más expuestos.
ALIMENTACIÓN Y OBRAS HÍDRICAS ANTE LAS LLUVIAS
Carballo indicó que la Municipalidad amplió la asistencia alimentaria mediante la incorporación de cenas en sectores considerados críticos, como los barrios Anahí, Plácido Martínez, Punta Taitalo, Santa Marta y Río Paraná. La medida se suma a la preparación habitual del almuerzo y la merienda en los comedores y fue coordinada con Clara Gortari, directora de Seguridad Alimentaria, y el ministro José Irigoyen.
El funcionario explicó que el objetivo es acompañar a las familias autoevacuadas y garantizar la continuidad de la asistencia en los sectores más afectados. Al referirse a la respuesta prevista frente a las precipitaciones, destacó las obras hídricas realizadas por la Provincia y el Municipio, en particular las correspondientes al arroyo Pirayuí y al barrio San Ignacio, que apuntan a facilitar el escurrimiento del agua.
Sin embargo, advirtió que la altura del Paraná, por encima de los siete metros, podría limitar la capacidad de desagüe y modificar los tiempos de respuesta ante las lluvias pronosticadas.