Los integrantes de las acampadas por una vivienda asequible en Lisboa y Oporto mantienen este martes (20.10.2026) el pulso con las autoridades portuguesas pese al operativo policial realizado la pasada madrugada para retirar sus campamentos, que se ha saldado con 55 detenidos y al menos dos heridos leves en la capital.
Oporto y Lisboa: policía habla de "resistencia activa"
En el caso de Oporto, la acampada comenzó hace más de una semana, aunque sus participantes tuvieron que retirarse durante una noche, el jueves pasado, tras unas cargas policiales que dejaron varios heridos, mientras que en Lisboa comenzó el sábado.
Según la PSP, los agentes intentaron esta madrugada facilitar mediante el diálogo la salida voluntaria de los participantes y la retirada de las estructuras, antes de emitir órdenes expresas de dispersión y advertir de posibles delitos de desobediencia.
En Lisboa, un grupo de manifestantes se negó a abandonar la plaza y adoptó comportamientos de "resistencia activa", afirmó el cuerpo policial, que aseguró que su intervención siguió criterios de "necesidad, adecuación y proporcionalidad".
Jóvenes con carteles protestan en Lisboa.Jóvenes con carteles protestan en Lisboa.
Protesta en Lisboa.Imagen: Hugo Amaral/SOPA Images/Sipa USA/picture alliance
Esta versión contrasta con la de los manifestantes, que denunciaron haber recibido esta madrugada golpes, empujones y la retirada de tiendas cuando todavía había personas dentro.
Pese al desalojo, los acampados han anunciado que seguirán protestando y volverán esta tarde a las mismas plazas para reunirse en asamblea y decidir si vuelven a acampar.
Impulsan una "huelga general ibérica" para el 11 de noviembre
"Vamos a seguir acampando, vamos a seguir resistiendo tanto aquí como en Oporto, eso no va a parar y el ruido va a aumentar. La crisis habitacional incluye a todo el país, a varios países: el Estado español, Francia... Todos están luchando por lo mismo", afirmó Ana Luiza, integrante de la acampada en Lisboa, a EFE tras el desalojo.
Tampoco cejan en su empeño de impulsar una huelga general ibérica por la vivienda para el 11 de noviembre. Ana Luiza explicó que los acampados ya habían creado un grupo para coordinarse entre Lisboa, Oporto y Madrid y habían iniciado contactos para plantear la iniciativa a la central sindical portuguesa CGTP, cuyo respaldo esperan conseguir.