El analista se refirió al escenario político y económico de cara a las elecciones de 2027, la participación de Axel Kicillof en Nueva York, las dificultades del Gobierno de Javier Milei por la caída de la recaudación y la incertidumbre sobre el sostenimiento del superávit fiscal.
Además, se refirió a las negociaciones con los gobernadores, el capital político de Patricia Bullrich y la incidencia electoral de Victoria Villarruel.
El analista político Carlos Fara, entrevistado por momarandu.com, destacó la participación de gobernador bonaerense Axel Kicillof en las actividades desarrolladas en Nueva York, donde coincidieron representantes del oficialismo y de la oposición argentina.
En ese marco, señaló que las dificultades económicas y las expectativas electorales forman parte de los factores que observa el mercado financiero al evaluar la situación del Gobierno nacional.
Indicó que existen indicadores favorables para la administración de Milei, entre ellos el superávit fiscal, pero advirtió sobre la evolución de la actividad económica y su impacto en la recaudación impositiva. Explicó que una caída de los ingresos tributarios puede dificultar el sostenimiento del resultado fiscal comprometido con el Fondo Monetario Internacional y generar preocupación sobre sus consecuencias económicas y sociales.
Por otro lado, el consultor sostuvo que los gobernadores dialoguistas enfrentan dificultades para definir su relación política y electoral con el oficialismo de cara a 2027. Explicó que la incertidumbre económica se combina con la falta de precisiones sobre el calendario electoral y las condiciones de los acuerdos entre las fuerzas políticas.
En ese contexto, señaló que los mandatarios provinciales deben considerar tanto la posibilidad de acompañar al Gobierno como las consecuencias de quedar asociados a una administración cuya situación política y electoral todavía no está definida.
Fara planteó que la discusión sobre las primarias y los acuerdos entre los espacios políticos permanece abierta, sin que exista una resolución sobre el orden en que deberían concretarse las negociaciones y las definiciones electorales.
LAS DISPUTAS DEL PERONISMO Y LA CONSTRUCCIÓN DE UNA TERCERA VÍA
Al referirse al peronismo, Fara anticipó una discusión prolongada entre Cristina Fernández de Kirchner y Axel Kicillof, sin una resolución inmediata sobre el liderazgo y las candidaturas. Afirmó que el gobernador bonaerense sostiene, en su entorno, la decisión de competir por la Presidencia, independientemente de cómo evolucione la disputa interna.
Según estimó, no habrá una definición clara ni una confluencia entre los sectores antes de marzo, por lo que el espacio atravesaría al menos seis meses de negociaciones y diferencias. También señaló que la discusión incluye las candidaturas en la provincia de Buenos Aires y las condiciones políticas que cada sector pretende establecer para alcanzar acuerdos.
El analista consideró que la posibilidad de que el cristinismo impulse nuevamente la candidatura de Cristina Kirchner constituye una herramienta de negociación dentro del peronismo. En ese sentido, mencionó las declaraciones de Máximo Kirchner sobre la intención de que su madre sea candidata y explicó que esa postura permite mantener abierta la discusión sobre el futuro del espacio.
Fara sostuvo que la estrategia también puede utilizarse para negociar condiciones con Kicillof, incluso en relación con la candidatura a gobernador bonaerense y otros aspectos de la construcción política. Entre los interrogantes que identificó incluyó la eventual respuesta del mandatario provincial ante una discusión sobre un posible indulto a Cristina Kirchner.
Sobre la posibilidad de una alternativa electoral por fuera de la polarización entre el oficialismo y el peronismo, Fara señaló que todavía no aparece una figura capaz de encabezar una tercera vía. Mencionó la posición de Mauricio Macri, quien sostiene la precandidatura de Hernán Lacunza, y distinguió esa iniciativa de la postura del exministro de Economía, a quien atribuyó una mayor disposición a construir una alternativa política.
Explicó que una fuerza de ese tipo podría tener incidencia en el escenario electoral si la situación del Gobierno se complica, incluso con una representación minoritaria. También indicó que una tercera fuerza podría modificar las condiciones de una eventual segunda vuelta y las negociaciones que Milei necesitaría para reunir apoyos políticos y electorales.
LOS ALIADOS DEL OFICIALISMO Y LAS EXPECTATIVAS DE LOS VOTANTES
Fara sostuvo que Patricia Bullrich busca hacer valer su capital político propio en las negociaciones con La Libertad Avanza, aunque no considera probable que sea candidata a vicepresidenta. Explicó que la ministra puede procurar condiciones relacionadas con las listas legislativas, la participación de dirigentes de su sector en el gabinete y la integración de las conducciones parlamentarias. También señaló que no descarta que, si la situación electoral del Gobierno se deteriora, Bullrich intente disputar una primaria dentro del oficialismo para desafiar al Presidente.
En relación con Victoria Villarruel, el analista afirmó que la vicepresidenta conserva presencia en el escenario político y que su desempeño en las encuestas merece atención por su posible incidencia en el caudal electoral de Milei. Indicó que las mediciones mencionadas en la entrevista le atribuyen entre cinco y seis puntos, una proporción que podría representar votos que no acompañarían al Presidente.
Fara señaló que esa situación puede complicar las perspectivas del oficialismo en una primera vuelta y modificar las condiciones de una eventual segunda vuelta, especialmente si Milei no consigue ubicarse en el primer lugar. En ese contexto, planteó que el papel de Villarruel debe observarse también en función de las negociaciones políticas que podrían desarrollarse dentro del espacio gobernante.
Por último, Fara sostuvo que el respaldo inicial a Milei estuvo asociado principalmente a expectativas de cambio y a la esperanza de superar la crisis, más que a una adhesión consolidada a un modelo económico o ideológico. Explicó que, durante la elección de 2023, una parte del electorado evaluó la posibilidad de que una figura nueva ofreciera una salida a la situación del país, mientras que en la actualidad la discusión se concentra en los resultados de la gestión.
El analista opinó que las medidas de reducción del gasto público, disminución de impuestos y recorte de programas sociales fueron valoradas por sectores de la sociedad, pero la continuidad del respaldo depende de que las políticas produzcan los efectos esperados. En ese sentido, describió el voto como una decisión pragmática, centrada en la evolución de la economía y en el cumplimiento de las expectativas que acompañaron el inicio del Gobierno.