ÍNDICE. El riesgo país pasó de 485 puntos básicos el 11 de septiembre, a la zona de los 640 puntos en esta comienzo de semana, el mayor nivel desde diciembre del 2025.
Expertos de la city advierten que detrás hay varias causas, desde la fuerte suba de los rendimientos de los Treasures hasta las señales de recesión e incertidumbre electoral.
Como se expresó, la suba del riesgo país no tiene detrás una sola causa sino que es un cocktail tanto de factores internacionales como locales. Sobre el primer punto, es importante resaltar que la semana pasada hubo una fuerte venta de bonos en EEUU que llevó a la tasa del Tesoro a 10 años a su máximo en 19 años, en un contexto en el que el mercado ya descuenta con alta probabilidad una nueva suba de la Fed en octubre.
"En la última semana, la probabilidad de una suba de 25 puntos en la reunión de la Fed de octubre saltó del 54% al 75,8%, impulsada por una batería de comentarios hawkish de sus referentes. El mercado también espera otra suba de 25 puntos en la reunión de diciembre, por lo que la tasa cerraría 2026 en un rango de 4,25%-4,50%, y anticipa dos subas más de 25 puntos cada una para el año que viene", explicaron esta semana desde Cohen Aliados Financieros.
Este viento a contramano también choca con los factores locales. Los datos de la semana pasada surgidos del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) aseveraron que para encontrar un registro peor al de este mes, fuera de la emergencia sanitaria, hay que remontarse a finales de 2019. Como consecuencia directa de este indicador desfavorable, el fantasma de una recesión técnica acecha con fuerza al tercer trimestre del año.
A su vez, las menores compras que realiza el BCRA en el Mercado Libre de Cambios (MLC) vuelven a encender las alarmas. "Las reservas netas del Banco Central superan actualmente los u$s12.000 millones, pero descontando los desembolsos del Fondo Monetario Internacional resultan negativas en unos u$s3.000 millones. Así, seguir acumulando reservas resulta clave para transitar el próximo año", explicaron desde Fundación Capital.
Para estos expertos, la relación entre aumento del riesgo país y menores reservas es clave. En detalle, mencionaron que, entre abril y julio el BCRA compró en promedio más de u$s2.200 millones mensuales, mientras el riesgo país se redujo unos 200 puntos básicos. En cambio, desde principio de agosto, con compras inferiores a los u$s1.000 millones mensuales, el riesgo país subió aproximadamente 200 puntos básicos.
Por último, desde la city, también aseguraron que la incertidumbre electoral también está "jugando". Durante el 25 de agosto y el 25 de septiembre de 2026, desde Fundación Capital calcularon que el riesgo país para el período posterior a las elecciones subió de 1.015 a 1.264 puntos básicos (un salto de +249 puntos básicos), si se mira el rendimiento implícito de bonos soberanos argentinos (como el AO27 y AO28) comparados con los bonos del Tesoro estadounidense.
POR ENCIMA DE LOS 640: CÓMO SIGUE LA DINÁMICA EN ADELANTE
El director de CEPEC, Leonardo Anzalone, aseguró que "el riesgo país puede seguir teniendo volatilidad alta en las próximas semanas", porque si bien "hay un componente internacional importante, con las tasas largas de Estados Unidos en niveles elevados, hoy el mercado también está mirando cada vez más los problemas propios de Argentina, me refiero a la acumulación de reservas, la actividad y cómo se va a financiar el 2027".
Y agregó: "El dato de actividad es particularmente importante. En julio la economía cayó 2,9% mensual y 1,4% interanual. Si en los próximos meses aparecen nuevos datos negativos y se confirma que estamos entrando en una recesión, el impacto sobre el mercado puede ser mayor. No solamente por la actividad en sí, sino porque una economía que no crece recauda menos y genera menos recursos para hacer frente a los vencimientos".
Por eso, el experto recomienda mirar tres cosas: cuántos dólares puede acumular el BCRA, cómo evoluciona el costo de financiamiento y qué pasa con la actividad. "También las tasas de Estados Unidos, porque si se mantienen altas el contexto para la deuda emergente va a seguir siendo más exigente", amplió. "El riesgo país por encima de 600 puntos muestra que el mercado está pidiendo bastante más premio para tener deuda argentina", completó.
Al respecto, Gabriel Bagattini, asesor financiero que representa a Finanzas con Gabriel también opinó que hay tres factores a monitorear. "Creo que el principal es la generación de dólares y la capacidad del Banco Central de acumular reservas de manera sostenida. No solamente importa el nivel de reservas, sino también su evolución y la disponibilidad efectiva de divisas para hacer frente a los compromisos externos", expresó.
En segundo lugar, aseveró que hay seguir de cerca el programa financiero del Tesoro. "La posibilidad de refinanciar vencimientos y conseguir financiamiento a tasas razonables será determinante para reducir la incertidumbre sobre la deuda. A esto, según su visión, se suma la evolución del resultado fiscal y la capacidad de sostener el equilibrio macroeconómico y el escenario político-electoral.
Hacia adelante, Bagattini aseguró que "una mejora en la acumulación de reservas, mayor claridad sobre el financiamiento de los próximos vencimientos y un contexto internacional más favorable podrían generar condiciones para una compresión del riesgo país". Por el contrario, "si persisten las dudas sobre la disponibilidad de dólares y se mantiene la presión externa, podríamos seguir viendo volatilidad y dificultades para recuperar el precio de los bonos".
Fuente: Ámbito.