Corrientes, jueves 24 de septiembre de 2026

Chaco
MEMORIA

El Museo del Hombre Chaqueño recibió una carabina utilizada en la Masacre de Napalpí

24-09-2026
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El escritor y periodista Pedro Solans entregó al Museo del Hombre Chaqueño una carabina Mauser 1909, con la inscripción “Ejército Argentino”, que fue utilizada por su abuelo, Carlos Eleodoro Ferro, quien fue uno de los colonos civiles que se sumaron a la represión de la Policía de Territorios Nacionales en la Masacre de Napalpí.

De la ceremonia participaron referentes indígenas del IDACH y la Fundación Napalpí, funcionarios del Instituto de Cultura, la Subsecretaría de Derechos Humanos y el Comité contra la Tortura, legisladores provinciales, integrantes de la Comisión Provincial por la Memoria y organismos de derechos humanos, investigadores de la UNNE y el Coro Qom Chelaalapí.

La sentencia del Juicio por la Verdad del año 2022 estableció la responsabilidad del Estado nacional en la planificación, ejecución y encubrimiento de la Masacre de Napalpí, constituyendo un crimen de lesa humanidad cometido en el marco de un proceso de genocidio contra los pueblos indígenas. El fallo también reconstruye que, a la par de la Policía de Territorios Nacionales, participaron civiles con armamento provisto por el Ejército Argentino. La incorporación de la pieza al Museo constituye una acción vinculada al proceso de reparación histórica que ordenó la resolución judicial.

La directora del Museo del Hombre Chaqueño, Yamila Romero, señaló: “Ser depositarios de este testimonio material de nuestra historia representa un honor, pero sobre todo un profundo compromiso. Contar la historia del Chaco supone abordar tanto aquello que constituye motivo de celebración como aquella historia que nos duele, la que durante mucho tiempo no se contó y que necesitamos conocer para comprender quiénes somos”.

Pedro Solans, por su parte, reflexionó: “Es necesario reconstruir colectivamente la historia chaqueña y recuperar las voces y experiencias que durante décadas permanecieron silenciadas. Ese proceso resulta fundamental para construir una identidad capaz de reconocer tanto las experiencias de los pueblos indígenas como las de quienes habitaron y trabajaron el territorio…”

El auxiliar fiscal Diego Vigay, quien intervino en el Juicio por la Verdad, señaló que “la incorporación de la carabina al Museo es parte del proceso de memoria, verdad, justicia y reparación histórica. Debe reconocerse persistentemente el aporte realizado durante décadas por sobrevivientes, descendientes, integrantes de las comunidades, docentes bilingües e investigadores, entre ellos la destacada figura de Juan Chico, todos quienes permitieron reconstruir los acontecimientos de Napalpí y hacer posible el proceso judicial…”

LA HISTORIA DE LA CARABINA

Pedro Solans, en la Semana Santa del año 2007, llevó adelante una entrevista muy importante a la sobreviviente Melitona Enrique, que fue parte de su libro Crímenes en Sangre, de Editorial Sudestada, siendo uno de los primeros trabajos históricos sobre la Masacre de Napalpí que tuvieron amplia repercusión.

En el juicio oral, el historiador Solans declaró: “La Masacre de Napalpí fue un hecho premeditado, por ende, preparado y organizado con la participación de la Policía del Territorio Nacional del Chaco, de civiles colaboradores en la logística y con civiles que participaron ostentando un carácter que se lo daba el Estado, denominándolos gendarmes volantes. A los civiles se les proveyó de armas como Winchester y carabinas Mauser 1909 del Ejército Argentino. Incluso tengo en mi poder una carabina Mauser 1909 que perteneció a mi abuelo Carlos Eleodoro Ferro, que el Ejército le proveyó”.

La carabina Mauser 1909, con la inscripción en una pequeña chapa “Ejército Argentino”, de 102 centímetros de largo, fue incorporada como una de las tantas pruebas del Juicio por la Verdad y perteneció en 1924 al colono Carlos Eleodoro Ferro, quien vivía en la localidad de Quitilipi y era administrador de la desmontadora Aselle.

En la reconocida fotografía del avión tomada en Napalpí en 1924, que fue hallada por la historiadora de la UNNE y Conicet Nordeste, Dra. Mariana Giordano, se observa a varios civiles posando con sus carabinas Mauser, que les habían sido otorgadas por el Ejército Argentino.