Un estudio, realizado por la UNNE, caracterizó la composición genética de poblaciones de la abeja Apis mellifera en apiarios productivos del Chaco Húmedo, y comprobó una marcada predominancia de genética africana, con variaciones temporales de baja magnitud. Los resultados aportan información regional relevante para el manejo y monitoreo apícola.
La abeja de la miel o A. mellifera no constituye una población uniforme, sino que está integrada por distintos linajes y subespecies con diferencias genéticas bien definidas, producto de su origen evolutivo y de los procesos históricos de dispersión y selección a los que ha sido sometida.
En América del Sur, presenta una estructura genética compleja, resultado de la hibridación entre linajes europeos y africanos.
Comprender la composición genética de las poblaciones de A. mellifera en diferentes regiones resulta relevante no solo desde una perspectiva evolutiva, sino también para el manejo apícola ya que los distintos linajes presentan diferencias en rasgos productivos, comportamiento defensivo, resistencia a enfermedades y parásitos.
En el norte argentino, particularmente en la ecorregión del Chaco Húmedo, los estudios disponibles sugieren un predominio de ancestría africana, aunque la caracterización genética a escala regional y su dinámica temporal permanecen escasamente documentadas.
En ese sentido, un proyecto interinstitucional, coordinado por el grupo de investigación «Polen y Mieles del NEA» de la UNNE, se planteó el objetivo de caracterizar la composición genética de poblaciones de A. mellifera en apiarios productivos del Chaco Húmedo mediante la identificación de linajes y subespecies utilizando morfometría geométrica alar. Además, se buscó analizar su variación temporal y diversidad intra-apiario, con el fin de generar información regional relevante para el manejo y monitoreo apícola.
Los avances del estudio fueron presentados en el “XVII Congreso Latinoamericano de Apicultura FILAPI 2026” organizado por la Federación Internacional Latinoamericana de Apicultura, y realizado en la ciudad de Mar del Plata. Además, fueron publicados en la reciente edición de la Revista Veterinaria de la UNNE.
“Los resultados obtenidos en este estudio evidencian un predominio del morfotipo africano en las poblaciones analizadas del Chaco Húmedo, particularmente asociado a A. m. scutellata”, se destaca en las conclusiones de la investigación.
Además, se aportó evidencia práctica sobre la dinámica temporal de la hibridación en una ecorregión de relevancia productiva para la Argentina.
El estudio estuvo a cargo del Ing. Agr. Cristian Mazepa, becario doctoral CONICET, en el Instituto de Botánica del Nordeste IBONE (UNNE-CONICET), y la Dra. Cristina Salgado Laurenti, docente e investigadora Facultad de Ciencias Agrarias de la UNNE, en colaboración con el Dr. Matías Maggi y el Dr. Leonardo Porrini, del Centro de Investigación en Abejas Sociales (CIAS) y del Instituto de Investigaciones en Producción, Sanidad y Ambiente (IIPROSAM-CONICET-UNMDP).
DETALLES DEL ESTUDIO
En el marco del trabajo, se llevaron a cabo ocho muestreos estacionales durante los años 2024 y 2025, en dos apiarios de Corrientes y Chaco, representativos de la región del Chaco Húmedo.
Se analizaron alas anteriores mediante la digitalización de 19 puntos anatómicos, y su procesamiento con herramientas de morfometría geométrica, comparando las muestras con subespecies de referencia mediante análisis mutivariados.
Los resultados indicaron que en ambos apiarios la menor distancia morfométrica correspondió de forma consistente a la especie A. m. scutellata, seguida por A. m. intermissa y A. m. caucasica, evidenciando un predominio del morfotipo africano a lo largo de todo el período analizado.
Se registraron fluctuaciones estacionales leves, así como una disminución interanual en la distancia hacia A. m. scutellata entre 2024 y 2025, sugiriendo una mayor afinidad africana en el segundo año.
“Estos resultados son consistentes con la ubicación del área de estudio dentro de la denominada zona de saturación de abejas africanizadas”, se resalta.
Sobre ello, explican que la alta frecuencia del componente genético africano evidencia una dinámica sostenida de flujo génico y una adaptación consistente generando un escenario poblacional relativamente estable, en la que el acervo africanizado constituye la base genética predominante.
En ese sentido, se considera estratégico orientar futuras investigaciones y prácticas de manejo hacia esquemas de selección que valoricen y optimicen la genética local adaptada.
APORTES PARA LA REGIÓN
El Ing. Agr. Mazepa destacó que el estudio realizado constituyó el primer trabajo de muestreo continuo de caracterización genética de Apis mellífera de la región del Chaco Húmedo, con el objetivo de observar además la variación estacional.
En esa línea, comentó que los antecedentes disponibles sobre la caracterización genética de A. mellifera en esta zona del país corresponden a estudios nacionales que incluyeron provincias del norte argentino en los muestreos, por lo que aportan información parcial o indirecta sobre el área específica del Chaco Húmedo.
“Por ello, este estudio cubre un vacío de conocimiento de la diversidad genética de la abeja de la miel, en una de las ecorregiones apícolas más importantes del país”, indicó.
El Ing. Agr. Mazepa explicó que en el campo de la apicultura aún persisten prejuicios hacia las abejas africanizadas por ser más defensiva, no obstante, la africanización está presente, por lo cual desde el grupo “Polen y Mieles del NEA” se plantea el desafío de identificar cómo aprovechar esa predominancia para potenciar el rendimiento productivo de las colmenas.
La abeja africanizada se destaca por su resistencia al clima, a las enfermedades y por un aprovechamiento más eficiente de los recursos.
En este contexto, resulta estratégico potenciar la genética local, incorporando habitualmente reinas de zonas con condiciones ambientales similares a las nuestras. El objetivo es mantener la adaptación al entorno y, al mismo tiempo, favorecer la selección de líneas con mayor mansedumbre, optimizando así las tareas de manejo en los apiarios.
“Por eso, este estudio realizado es un primer aporte en un camino trazado para lograr un mayor aprovechamiento de la genética local”, concluyó.
Fuente: Unnemedios.