Corrientes, domingo 20 de septiembre de 2026

Deporte País

Sábado de infortunios en el Monumental

20-09-2026
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A veces la mano parece venir cambiada. Son esos días en que nada sale bien. Que no hay manera, que no hay forma. River sometió a Huracán, pero en dos errores perdió el partido

Pese a que venía de ganar todos los partidos desde que Leo Ponzio se hizo cargo del equipo, ayer el cielo se le oscureció de golpe. Y si bien mereció ganar  y hasta golpear se fue con las manos vacías.

La lesión de Thiago Almada, jugador clave, a los tres minutos del partido, fue el primer indicio de que la tarde-noche iba a resultarle complicada. Tres minutos después de la salida del talentoso volante, luego de un tiro libre (que no pareció infracción de Lucas Martínez Quarta sobre Jordy Caicedo), salió un centro al área que se convirtió tiro al arco… y se metió en el segundo palo de Santiago Beltrán, quien se quedó mirando y sufriendo el recorrido de la pelota.

Iban ocho minutos y el Globo daba el golpe. Sin embargo, River se arremangó y comenzó a controlar el juego. A dominarlo, a hacer méritos pero… se lastimó el chico Tobías Andrada, de lo mejor del Millonario hasta ese momento. Y también tuvo que dejar la cancha, igual que Almada.

Entonces River perdió a otro de sus mejores hombres y todo se le hizo más cuesta arriba. Allí fue cuando apareció Angel Correa para hacerse cargo, una vez más, del fútbol que hace fluir a su equipo. El ex San Lorenzo brilla más por su magia que por el juego colectivo del equipo. Y con eso le alcanzó al local para merecer el empate. Y armó buenas combinaciones aunque siempre terminaron en la manos del ecuatoriano Hernán Galíndez, una de las grandes figuras de la noche.

Ya tras el descanso, la tónica del juego fue la misma. River le rodeó la manzana a Huracán, Correa siguió creciendo y el visitante apostando a la contra pero cada vez más lejos del arco de Beltrán. Y entonces llegó el empate. Tan justo como buscado por River. Una vez más Correa inició la jugada y la pelota le cayó a Tomás Galván, quien la tomó en el aire, de primera, como venía. Y la clavó desde fuera del área en el ángulo del arco de Galíndez. Go-la-zo.

Y River fue por más y coqueteó con el segundo. Lo apretó a Huracán contra su arco. Pero… la noche así como comenzado complicada para el local, iba a terminar. El ex Boca Lucas Blondel cortó un ataque, se proyectó y definió perfecto y cruzado para poner el 2-1 para Huracán y generar el fastidio de los hinchas de River.

El final fue a puro nervio. Las ideas, las fuerzas ya no estaban en River. El desgaste del local había sido enrome y la virtud del visitante fue no entregarse nunca y ser oportuno y efectivo. Así lo ganó Huracán y lo sufrió el River de Ponzio, quien perdió su invicto como DT en una noche en la que la suerte no estuvo de su lado.