Corrientes, jueves 20 de agosto de 2026

Sociedad Corrientes
PREVENCIÓN Y GESTIÓN ANTE EL FENÓMENO

Ejercer la "ciudadanía del agua", clave para contener el impacto de El Niño

20-08-2026
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El presidente de la Administración Provincial del Agua del Chaco y director del Departamento de Hidráulica de la Facultad de Ingeniería de la UNNE, señaló que el fenómeno de El Niño genera condiciones que pueden favorecer lluvias superiores a las normales, aunque aclaró que su presencia no implica necesariamente inundaciones. En ese contexto, planteó la necesidad de fortalecer una "ciudadanía del agua", basada en la prevención, el mantenimiento de los sistemas de drenaje y el manejo responsable de los residuos.

El presidente de la Administración Provincial del Agua del Chaco y director del Departamento de Hidráulica de la Facultad de Ingeniería de la UNNE, Jorge Pilar, señaló que las lluvias registradas en la región corresponden al comportamiento habitual del ciclo hidrológico y sostuvo que, ante las condiciones asociadas al fenómeno de El Niño, la principal tarea consiste en fortalecer las acciones de prevención.

El especialista explicó que el año hidrológico en la región comienza en septiembre y que, por lo tanto, las precipitaciones actuales no constituyen por sí mismas un hecho extraordinario. En ese marco, planteó la necesidad de abordar los posibles escenarios mediante una estrategia organizada en tres momentos, definidos como el antes, el durante y el después de un eventual evento crítico.

Pilar explicó que el fenómeno de El Niño está asociado a una interacción entre el océano y la atmósfera que puede generar condiciones favorables para precipitaciones superiores a los valores normales, aunque aclaró que su presencia no determina necesariamente la ocurrencia de inundaciones. Según detalló, hasta comienzos de este año las condiciones estaban vinculadas con La Niña, asociada a una menor disponibilidad de agua en la atmósfera, mientras que el calentamiento del océano Pacífico Ecuatorial modificó ese escenario.

El presidente de la Administración Provincial del Agua remarcó que "tener el niño no implica inundación y tener la niña no implica necesariamente sequía", debido a que ambos fenómenos generan condiciones que pueden favorecer determinados comportamientos, pero no constituyen por sí mismos una garantía de que esos eventos se produzcan.

En relación con la etapa preventiva, el especialista indicó que deben desarrollarse trabajos coordinados en diferentes escalas, desde los municipios hasta el ámbito provincial, con especial atención sobre los sistemas de drenaje.

En las ciudades, señaló la importancia de realizar tareas de cuneteo, limpieza de desagües y mantenimiento de bocas de tormenta, mientras que a nivel provincial corresponde intervenir sobre el macrodrenaje, entendido como el sistema encargado de recibir y conducir los aportes provenientes del drenaje pluvial urbano.

También consideró necesario identificar en cada municipio los sectores más bajos y los barrios con mayor vulnerabilidad ante eventuales acumulaciones de agua, además de mantener despejados los canales que forman parte del macrodrenaje. En ese sentido, sintetizó su planteo con una advertencia concreta, "Lo único que no podemos hacer, no hacer nada".

GESTIÓN DE LOS SISTEMAS DE DRENAJE

Pilar recordó que los antecedentes históricos de grandes crecientes y lluvias en la región dieron lugar a la ejecución de obras y sistemas destinados a reducir los efectos de las inundaciones. Al referirse a la creciente registrada entre 1982 y 1983 en el área de Resistencia y Barranqueras, señaló que en el hidrómetro del puerto se registró "la mayor creciente del siglo XX", con una cota máxima de 50,40 metros en la escala utilizada por el entonces Ministerio de Obras Públicas.

También mencionó la creciente de 1998 y sostuvo que desde entonces se adoptaron distintas medidas de infraestructura. Como ejemplo, destacó el sistema de defensas contra las inundaciones del río Paraná desarrollado en Goya y señaló que actualmente cuenta con un estándar de protección elevado frente a eventos de magnitud similar o superior.

En el caso del área metropolitana del Gran Resistencia, Pilar puso el foco en el carácter integral del sistema de protección existente y señaló que resulta más apropiado referirse a un sistema de defensa que exclusivamente a obras individuales.

Indicó que las defensas y terraplenes tienen una cota de coronamiento de 54 metros y un ancho de 25 metros en ese nivel, además del correspondiente talud. También destacó la infraestructura destinada a controlar los aportes internos de agua, entre ellas una estación de bombeo con capacidad para descargar el río Negro a un ritmo de 70.000 litros por segundo. El especialista, quien señaló haber participado en distintas instancias vinculadas con esa obra, calificó su desarrollo como "una obra realmente monumental" y remarcó la importancia de contar con infraestructura preparada antes de que se produzca una situación crítica.

El especialista también describió la importancia de las acciones individuales en el funcionamiento del drenaje urbano y señaló que el manejo adecuado de los residuos sólidos constituye una de las principales responsabilidades de los habitantes.

En ese sentido, pidió "no arrojar basura en la vía pública" y explicó que los residuos abandonados en las calles pueden ser arrastrados hacia los desagües y obstruirlos.

También hizo referencia a los restos de poda que suelen acumularse en las calles durante el período previo a la primavera y sostuvo que deben solicitarse los servicios municipales correspondientes para su retiro. Según explicó, ramas y residuos pueden ingresar a las bocas de tormenta durante una lluvia y afectar la capacidad de drenaje. Pilar vinculó estas conductas con la necesidad de promover una participación ciudadana activa en el mantenimiento de las condiciones que permiten el correcto funcionamiento de los sistemas pluviales.

PREPARACIÓN, MONITOREO Y RESPUESTA

Pilar detalló que una investigación realizada desde la Facultad de Ingeniería de la UNNE sobre una microcuenca de la ciudad de Resistencia permitió observar los efectos de la obstrucción de las bocas de tormenta. Señaló que, cuando la sección de drenaje queda bloqueada con residuos, incluso por elementos de uso cotidiano, "el área inundada se duplica y el tiempo de permanencia de esa área inundada se triplica".

El especialista aclaró que esos valores corresponden a una cuenca específica y a una lluvia característica de Resistencia, por lo que no deben extrapolarse automáticamente a otros sectores o tipos de precipitaciones. También explicó que la intensidad y la duración de una lluvia son variables relevantes, dado que no produce las mismas consecuencias una determinada cantidad de agua distribuida durante varias horas que concentrada en un período mucho más breve.

Como parte de las acciones preventivas, Pilar mencionó trabajos realizados en Presidencia Roque Sáenz Peña y señaló que entre la tarde del lunes 17 de agosto y la mañana siguiente se registraron aproximadamente 100 milímetros de lluvia en un período de diez horas. De acuerdo con la información que recibió de autoridades municipales, no se registraron calles con anegamientos ni viviendas afectadas durante ese episodio.

También indicó que en esa ciudad se analizaba la posibilidad de vaciar determinados reservorios para mantenerlos con capacidad disponible ante nuevos aportes de agua. A nivel provincial, informó que la Administración Provincial del Agua estaba adquiriendo equipos de bombeo y poniendo a punto los recursos disponibles, mientras que en Resistencia se había abierto una licitación para incorporar nuevos equipos de bombeo. Pilar ubicó estas medidas dentro de la etapa previa a una eventual emergencia y las vinculó con la necesidad de disponer de recursos operativos antes de que sean requeridos.

CIUDADANÍA DEL AGUA

Respecto del comportamiento del fenómeno climático, el director del Departamento de Hidráulica de la UNNE explicó que los pronósticos presentan un grado de incertidumbre que aumenta cuanto más distante es el período analizado. Señaló que el seguimiento de las condiciones del océano Pacífico Ecuatorial constituye uno de los indicadores utilizados para evaluar la evolución de El Niño y mencionó como referencia las mediciones realizadas desde la década de 1950 en una región específica del Pacífico.

También sostuvo que, al ingresar el sistema en condiciones de mayor complejidad, las predicciones se vuelven más difíciles y requieren evaluaciones periódicas. En ese marco, informó que el Departamento de Hidráulica de la Facultad de Ingeniería de la UNNE, junto con un grupo de investigación de la Universidad Federal de Santa María, elaboró boletines destinados a traducir los pronósticos de los modelos climáticos globales a un lenguaje accesible para la población.

Ante la posibilidad de que se produzcan lluvias superiores a las habituales, Pilar planteó que las tareas deben continuar durante y después de cualquier eventual emergencia.

Durante un episodio crítico, explicó, puede ser necesario asistir a familias ubicadas en zonas vulnerables, ya sea mediante autoevacuación o a través de evacuaciones coordinadas, para lo cual deben encontrarse previamente definidos los lugares de alojamiento y los mecanismos de asistencia alimentaria y sanitaria.

Una vez superada la emergencia, señaló que corresponde realizar una evaluación de los daños y avanzar en la reconstrucción de la infraestructura afectada. El especialista también pidió evitar tanto la falta de previsión como la generación de alarma y sostuvo que la información debe comunicarse de manera responsable. En ese sentido, afirmó que es necesario "Hablar con la verdad" y transmitir cuáles son las condiciones existentes y qué escenarios podrían presentarse, sin convertir los pronósticos en certezas.

Pilar concluyó su planteo con un llamado a fortalecer la responsabilidad ciudadana frente al manejo del agua y a incorporar criterios de prevención en la vida cotidiana. Al referirse al papel de los medios de comunicación, sostuvo que resulta necesario contribuir a instalar lo que definió como "ciudadanía del agua", basada en conductas responsables y en una mejor comprensión del funcionamiento de los sistemas hídricos.

"Seamos responsables con el agua. No luchemos contra ella, entendámosla y vayamos a favor de la corriente y no en contra", remarcó.