Corrientes, viernes 07 de agosto de 2026

Sociedad Corrientes

El Yaguarete volvió a Mburucuyá después de varias décadas

06-08-2026
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Por José Miguel Bonet ​La tierra mburucuyana vuelve a latir con el eco de un rugido ancestral. Tras décadas de ausencia y peligro de extinción, el yaguareté regresa a las tierras de Mburucuyá gracias a la labor incansable de restauración biológica llevada a cabo por fundaciones ambientalistas (como Rewilding Argentina y el esfuerzo de la comunidad de Parques Nacionales).

​Este regreso no solo marca un logro científico, sino que representa un acto de justicia poética e historia con nuestra naturaleza. El yaguareté no es un habitante ajeno; es el verdadero guardián de los esteros y de las selvas. Proteger su hábitat, rechazar la caza y valorar la reintroducción de especies es un deber ético. La sociedad no solo debe celebrar su retorno, sino asumir la responsabilidad colectiva de garantizar que sus huellas nunca más vuelvan a borrarse del suelo correntino.

​La mirada de San Francisco de Asís nos invita a entender el mundo silvestre desde la máxima sencillez: la fraternidad. Para Francisco, los animales no eran recursos ni objetos a disposición del hombre; eran "hermanos", creaciones sagradas que compartían el mismo origen divino.

​En sus sencillas palabras y gestos, San Francisco enseñó que la compasión no consiste en sentir lástima, sino en reconocer el valor propio de cada criatura y su derecho a existir. Nos invita a despojarnos del egoísmo humano para acoger la vulnerabilidad de las especies nativas. Proteger al yaguareté, al aguará guazú y a la fauna silvestre es la expresión máxima de este pensamiento franciscano: un acto de profunda humildad, amor y respeto hacia nuestros hermanos de la naturaleza.

​La mirada poética de Juan Carlos Jensen y el Aguará Guazú

​El recordado poeta y glosista mburucuyano Juan Carlos Jensen logró capturar con una sensibilidad única la esencia de la fauna local en su célebre poema Chamigo Aguará Guazú. Su verso condensa una profunda lección de empatía en tres momentos clave:

​La identidad: "Es un correntino"

​Al referirse al aguará guazú, Jensen lo despoja de prejuicios y lo integra a la identidad cultural del territorio: no es una amenaza ni un estorbo, es un correntino más. Comparte el mismo suelo, el mismo clima y las mismas raíces que la gente del pago. Identificar a la especie con la propia tierra es el primer paso para valorarla y respetarla. ​La compasión: Sentir que "no tiene casa" ​El poeta empatiza profundamente con la desprotección y el despojo del animal. Reconoce que la expansión humana y la ignorancia han destruido su hábitat natural, dejándolo desamparado, "sin casa" ni refugio. Jensen transforma la figura del aguará guazú —muchas veces perseguido por supersticiones erróneas— en la de un ser desamparado que apela a nuestro sentido de compasión.

​La ejecución solidaria: "Ofrezcamos abrigo" ​La poesía de Jensen no se queda en el lamento; llama a la acción consciente. El pedido de ofrecerle abrigo representa la solidaridad concreta: proteger su territorio, devolverle la libertad y asegurarle un camino de esperanza donde sus huellas puedan multiplicarse en paz.

​"Queremos salvarte chamigo... gurisas del pago ofrezcan abrigo ,para este sol de invierno frío, ahi esta el llamado, quiero darte abrigo." ​Tanto en la figura del yaguareté que hoy vuelve a Mburucuyá como en el canto al aguará guazú del Poeta

Jensen y la filosofía de San Francisco, el mensaje es claro: la conservación no es solo ciencia, es un compromiso ético, poético,chamamecero y humano con la vida y el respeto al planeta.

*desde Mburucuyá