El empleo registrado en la industria maderera cayó 8,57% interanual según el Informe de Empleo y Actividad de FAIMA. Las mayores pérdidas se concentraron en tornerías, viviendas prefabricadas, tableros, enchapados y aberturas. Las PyMEs muebleras registraron una disminución promedio del 14% en sus ventas durante el primer trimestre del año. FAIMA agrupa a 28 cámaras provinciales y representa a los principales sectores de la industria maderera argentina.
La Federación Argentina de la Industria Maderera y Afines (FAIMA) advirtió sobre el impacto que la reducción del empleo registrado está teniendo sobre el capital humano de la cadena forestoindustrial, en un contexto de desaceleración de la actividad manufacturera. La entidad sostuvo que los mayores retrocesos laborales se concentran en los segmentos de mayor transformación industrial, donde se incorpora tecnología, conocimiento especializado y mayor valor agregado, por lo que consideró prioritario preservar esas capacidades para sostener la competitividad del sector cuando la actividad económica recupere dinamismo.
Según el último Informe de Empleo y Actividad elaborado por FAIMA, el empleo registrado en la industria maderera registró una caída interanual del 8,57%, un descenso que supera ampliamente la disminución observada en los niveles de producción. La organización señaló que esta diferencia refleja un proceso que trasciende un ajuste coyuntural y plantea la necesidad de preservar el conocimiento técnico, los oficios especializados y las capacidades productivas desarrolladas a lo largo de años de formación y experiencia.
El informe destacó que la evolución reciente de la cadena forestoindustrial muestra un comportamiento que merece atención debido a que la retracción del empleo avanza a un ritmo superior al de la producción. De acuerdo con el análisis de FAIMA, esta situación podría afectar la capacidad de recuperación futura del sector si implica la pérdida de trabajadores altamente capacitados cuya formación demanda largos períodos y constituye uno de los principales activos de la industria.
LOS SEGMENTOS MÁS AFECTADOS
El relevamiento identificó que las mayores pérdidas de empleo se concentran en actividades que representan los mayores niveles de transformación de la madera. Entre ellas se encuentran las tornerías, la fabricación de viviendas prefabricadas de madera, la producción de tableros, enchapados y aberturas, eslabones que incorporan procesos industriales de mayor complejidad, innovación tecnológica y mano de obra calificada.
En ese marco, desde FAIMA señalaron que "cada puesto de trabajo que se pierde en estas actividades representa mucho más que una estadística: Detrás de esos números hay conocimientos técnicos, experiencia productiva y capacidades industriales que constituyen uno de los principales activos de la cadena forestoindustrial y que luego requieren años para reconstruirse". La entidad remarcó que la pérdida de estos recursos humanos compromete capacidades estratégicas cuya recuperación demanda tiempo y nuevas inversiones en formación.
El documento también indicó que el impacto de la desaceleración no se distribuye de manera uniforme dentro del sector. Mientras los indicadores generales describen una economía prácticamente estancada, el relevamiento realizado por FAIMA mostró que las pequeñas y medianas empresas dedicadas a la fabricación de muebles registraron una caída promedio del 14% en sus ventas durante el primer trimestre del año. La organización señaló que esta diferencia evidencia la necesidad de analizar con mayor profundidad la situación particular de las PyMEs, responsables de una parte significativa del empleo industrial y del entramado productivo en el interior del país.
EL VALOR DEL CAPITAL HUMANO
Frente a este escenario, FAIMA sostuvo que preservar el capital humano y fortalecer las capacidades productivas debe integrar cualquier estrategia orientada al crecimiento de la industria. La entidad explicó que la recuperación de los niveles de producción puede producirse cuando mejora la demanda, pero reconstruir equipos especializados, recuperar oficios y volver a desarrollar capacidades técnicas constituye un proceso considerablemente más lento y complejo.
El informe subrayó que el conocimiento acumulado por los trabajadores especializados representa un componente esencial para la competitividad de la cadena forestoindustrial. La capacitación técnica, la experiencia adquirida en los procesos de transformación de la madera y la incorporación de innovación forman parte de un patrimonio industrial que, según la entidad, resulta indispensable conservar para sostener la capacidad productiva en el mediano y largo plazo.
FAIMA afirmó además que la preservación del empleo está estrechamente vinculada con la continuidad de las empresas que integran el sector. La entidad indicó que muchas pequeñas y medianas empresas enfrentan dificultades para mantener su actividad y señaló que evitar la pérdida del entramado productivo será tan importante como recuperar los puestos de trabajo, ya que ambos factores serán determinantes para impulsar la recuperación de la actividad industrial.
LAS FORTALEZAS DE LA CADENA FORESTOINDUSTRIAL
La federación consideró que la cadena forestoindustrial argentina mantiene fortalezas estructurales que le permitirán acompañar una futura recuperación de la economía. Entre esos factores mencionó la disponibilidad de recursos forestales, la capacidad industrial instalada, la presencia de una amplia red de PyMEs distribuidas en todo el territorio nacional y el conocimiento acumulado durante décadas por empresas y trabajadores especializados, elementos que constituyen una base para continuar desarrollando una industria con mayor competitividad, innovación y valor agregado.
No obstante, la organización advirtió que esas fortalezas requieren ser preservadas durante el actual período de desaceleración económica. En ese sentido, expresó que "el desafío es llegar a ese escenario preservando aquello que constituye el verdadero diferencial del sector las personas, el conocimiento y la capacidad de transformar un recurso renovable en productos de alto valor agregado. Cuidar ese capital humano hoy es también invertir en la competitividad de los próximos años". Con esta conclusión, FAIMA reafirmó la importancia de proteger tanto el empleo como las capacidades técnicas que sustentan el desarrollo de la industria maderera.
La Federación Argentina de la Industria Maderera y Afines representa a nivel nacional al sector industrial maderero mediante 28 cámaras asociadas distribuidas en distintas provincias. La entidad nuclea a fabricantes de envases y pallets, pisos, revestimientos, molduras, aserraderos, carpinterías, aberturas, productos para la construcción, láminas, chapas, maderas compensadas, tableros, pellets, viviendas industrializadas, muebles y otras manufacturas de madera, conformando uno de los principales espacios de representación de la cadena forestoindustrial argentina.