La caída de 42 milímetros de lluvia en menos de una hora provocó anegamientos temporales y la caída de dos árboles informó el Municipio de la Ciudad
Tras la intervención de cuadrillas municipales se restableció la normalidad en los sectores afectados.
Un temporal de lluvia y viento se desató en Corrientes alrededor de la medianoche del lunes, que obligó al despliegue de un operativo especial del Municipio en distintos puntos de la ciudad.
La Comuna destacó que el mantenimiento y desobstrucción de desagües previos morigeró el impacto y la situación quedó normalizada durante las primeras horas de este martes.
El subsecretario de Gestión Integral de Riesgos municipal, José Pedro Ruiz, informó que el fenómeno comenzó aproximadamente a las 22:20 y se extendió hasta las 23, período en el que precipitaron 42 milímetros de lluvia acompañados por ráfagas de viento de alrededor de 40 kilómetros por hora.
Como consecuencia de la intensidad de las precipitaciones, se registraron anegamientos temporales en sectores considerados críticos, como las intersecciones de Don Bosco e Yrigoyen y Las Heras y Bolivia. El funcionario explicó que en esos lugares los desagües poseen menor capacidad de evacuación, por lo que cuando cae un importante volumen de agua en un corto lapso el escurrimiento se torna más lento.
Ruiz remarcó además que uno de los principales inconvenientes detectados durante el operativo fue la importante cantidad de residuos retirados de los sumideros por las cuadrillas municipales, situación que dificulta el normal funcionamiento del sistema de drenaje durante las lluvias intensas.
En cuanto a los daños ocasionados por el viento, el municipio registró únicamente la caída de dos árboles. Por ejemplo, uno ubicado en por calle Yrigoyen, en cercanías de la intersección con Buenos Aires. Y otro se produjo en el playón del cementerio San Juan Bautista.
Los equipos municipales trabajaron desde la madrugada para removerlos y despejar completamente ambos sectores en forma sostenida, especialmente la limpieza y desobstrucción de pluviales y bocas de tormenta en distintos barrios, como parte de las acciones de preparación ante la mayor frecuencia de precipitaciones asociadas al fenómeno de El Niño.