DEUDAS. La alta mora deja a casi 7 millones de personas fuera del crédito formal, impactando el consumo, la inversión y el crecimiento económico.
La brecha entre Argentina y el resto de América Latina en materia de morosidad bancaria es tan amplia que cuesta no notarla. Con el 7,6% del total de créditos al sector privado en situación irregular, el país encabeza el ranking regional y no está cerca de ninguno de sus vecinos.
El segundo país latinoamericano con más mora es Ecuador, con el 4,5%. Después vienen:
Perú (4%)
Brasil (3,9%)
Colombia (3%)
Chile (2,4%)
México (2,2%)
Uruguay, el país históricamente más estable de la región, con una mora de apenas el 1,5%
Nicaragua, el más bajo del continente, con el 1%
Dicho de otra forma, Argentina tiene una tasa de mora que prácticamente triplica la de Chile, duplica la de Brasil y es más de siete veces la de Nicaragua.
DÓNDE QUEDA ARGENTINA EN EL MAPA GLOBAL
Un informe de la consultora 1816 analiza 98 países con PIB superior a u$s20.000 millones, y el lugar de Argentina en ese universo tampoco es para celebrar.
Los únicos países en el mundo con peor cartera irregular son Argelia (20,7%), Bangladés (19%), Ghana (18,9%), Irak (16,5%), Angola (14,1%), Ucrania (13,9%), Kenia (13,6%), Kirguistán (10,1%), Sri Lanka (9,9%), Marruecos (8,2%) y Nigeria (8,1%).
Argentina aparece un escalón por debajo de Nigeria. Por encima tiene países en guerra, en crisis crónica de deuda soberana o con sistemas bancarios subdesarrollados.
Del otro lado del espectro, Suecia y Noruega tienen una mora del 0,4%, Estados Unidos del 1% y el Reino Unido del 0,9%.
CUÁNDO EMPEZÓ ESTE CICLO Y HASTA DÓNDE PUEDE LLEGAR
La mora no llegó de golpe. Según los datos de la consultora 1816 que ya venía siguiendo la evolución local, la tasa de irregularidad en familias pasó del 2,5% en octubre de 2024 al 12,7% en mayo de 2026, una multiplicación por cinco en menos de dos años que no tiene antecedentes desde la salida de la Convertibilidad.
La mora en entidades no financieras (billeteras, fintech, tarjetas de supermercados) es todavía peor, ronda el 32%. Y ya hay casi 7 millones de personas que quedaron fuera del sistema crediticio formal por estar en situación de mora sostenida.
El Gobierno sostuvo que el pico de mora ocurrió en el segundo trimestre de 2026 y que desde ese punto la tendencia debería empezar a revertirse. El efecto del aguinaldo y el crecimiento del stock total de créditos podrían bajar el ratio en términos relativos.
Pero el problema de fondo (ingresos que no alcanzaron para pagar las deudas tomadas en el ciclo de crédito 2024-2025) no se resuelve con ningún dato mensual.
POR QUÉ ESTE NÚMERO IMPORTA MÁS ALLÁ DEL SISTEMA BANCARIO
Un 7,6% de mora bancaria no es solo un problema del sistema financiero. Es un indicador del estado real de los bolsillos argentinos y de la capacidad de la economía para crecer de forma sostenida.
Cuando casi 7 millones de personas quedan fuera del sistema de crédito formal, eso es un segmento enorme del mercado interno que no puede consumir ni invertir con financiamiento.
Y cuando las empresas que prestan (bancos, fintechs, financieras) tienen carteras deterioradas, prestan menos y con criterios más estrictos, reduciendo el acceso al crédito justo cuando más se necesita para impulsar la actividad.
La pregunta que los analistas no pueden responder todavía es cuándo empieza a bajar este número de forma genuina, no por efecto estadístico de la expansión del crédito, sino porque las familias argentinas vuelven a tener margen para pagar sus obligaciones.
Fuente: IproUp