Los asesinatos, entre ellos el de un policía, fueron cometidos en la región de Santa Cruz por los grupos criminales brasieños PCC y Comando Vermelho.
Una ola de violencia dejó nueve personas asesinadas en los últimos cinco días en la región de Santa Cruz, motor económico de Bolivia, que el gobierno atribuyó el lunes (03.08.2026) a una guerra entre mafias brasileñas por el control de una ruta para traficar cocaína.
La policía registró la matanza de cuatro personas en una hacienda, el descubrimiento de dos cuerpos decapitados en las cercanías de una carretera y otros tres homicidios, incluido el de un policía.
Los crímenes fueron cometidos por sicarios vinculados a los grupos armados enfrentados de Primeiro Comando da Capital (PCC) y Comando Vermelho, que se expanden en el país andino, según el Ministerio de Gobierno.
Ambos grupos furon declarados terroristas por Estados Unidos en mayo pasado.
"Están peleando (por) un corredor por el cual los narcotraficantes sacan droga hacia el exterior", dijo a la prensa Marco Antonio Oviedo, ministro de Gobierno (Interior).