Durante junio de 2026, una familia tipo necesitó $1.274.131,71 para cubrir la Canasta Básica Total y $566.280,76 para acceder a la Canasta Básica Alimentaria. Ambas registraron un aumento mensual de 10,24%, una variación acumulada de 20,42% en el primer semestre y subas interanuales de 31,04% y 32,79%, respectivamente. El relevamiento fue realizado en más de 300 comercios de cinco localidades de Corrientes.
El Índice Barrial de Precios (IBP) correspondiente a junio de 2026, elaborado por el Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana (ISEPCi) Corrientes, informó que una familia tipo integrada por dos adultos y dos niños necesitó $1.274.131,71 para acceder a la Canasta Básica Total (CBT) y no ubicarse por debajo de la línea de pobreza. Para cubrir la Canasta Básica Alimentaria (CBA), necesaria para superar la línea de indigencia, requirió $566.280,76 durante el mismo período.
El relevamiento fue realizado en más de 300 comercios de Corrientes Capital, Empedrado, Goya, Santa Rosa y Curuzú Cuatiá. El informe toma como referencia los 57 productos que integran la Canasta Básica Alimentaria utilizada por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) para medir los niveles de pobreza e indigencia, con el propósito de reflejar la evolución de los precios de los alimentos esenciales y de los bienes indispensables para el sostenimiento de los hogares.
Entre junio de 2025 y junio de 2026, la Canasta Básica Total registró un incremento de 31,04%, equivalente a $301.822,97, mientras que la Canasta Básica Alimentaria aumentó 32,79%, lo que representó $96.014,94 adicionales. En tanto, entre diciembre de 2025 y junio de 2026 ambas canastas acumularon una variación de 20,42%, con incrementos de $216.033,68 en la CBT y de $96.014,97 en la CBA.
AUMENTOS POR RUBROS Y PRODUCTOS
Durante junio, la variación mensual del Índice Barrial de Precios fue de 10,24% tanto para la Canasta Básica Alimentaria como para la Canasta Básica Total. El mayor incremento correspondió al rubro verdulería, con una suba de 19,11%, seguido por carnicería con 9,15% y almacén con 7,17%, consolidando un nuevo aumento generalizado de los alimentos que integran la canasta de consumo básico.
Dentro de verdulería, los mayores incrementos se registraron en la naranja con 50%, la manzana con 40%, el zapallo con 36,36%, la acelga con 35% y la mandarina con 25%. En carnicería sobresalieron el hígado con 37,50%, la carnaza con 15,32%, el espinazo con 13,92%, el asado con 12% y la carne picada con 8,89%. En almacén, las principales subas correspondieron a las lentejas con 53,85%, el queso rallado con 31,82%, la yerba con 31,58%, la polenta con 29,71% y la sal fina con 25%.
El informe también detalló la evolución anual y acumulada de los distintos rubros. Entre junio de 2025 y junio de 2026, verdulería acumuló un aumento de 48,45%, carnicería de 43,27% y almacén de 18,04%. En el período comprendido entre diciembre de 2025 y junio de 2026, las subas acumuladas fueron de 36,94% en verdulería, 28,57% en carnicería y 7,19% en almacén.
ANÁLISIS DEL ISEPCI
La directora del ISEPCi Corrientes, Silvana Lagraña, señaló que "el IBP de junio da cuenta de una variación anual del 31,04% en la CBT y del 32,79% en la CBA". Agregó que "una familia necesitó en junio $1.274.131 para superar la línea de pobreza y $566.280 para ubicarse por encima de la línea de indigencia".
Respecto de la evolución mensual, afirmó que "la CBA registró una variación mensual de 10,24% y el rubro con mayor incremento fue verdulería. Los alimentos con mayores aumentos fueron naranja 50%, manzana 40%, zapallo 36,36%, acelga 35% y mandarina 25%". Además, sostuvo que "la CBT registró una variación mensual de 10,24%, con un incremento en ambas canastas respecto de los meses anteriores. El aumento acumulado en lo que va del año alcanzó 20,42% tanto en la CBA como en la CBT, superando las variaciones registradas en los ingresos de los hogares". Añadió que, de acuerdo con el último informe oficial sobre el índice de salarios, "las variaciones de los salarios del sector privado y público continúan por debajo del acumulado en ambas canastas".
Lagraña también expresó que "la economía cotidiana de las familias sigue condicionada por el deterioro de la capacidad de compra de bienes y servicios, tanto en calidad como en cantidad". Indicó que esa situación "se refleja en cambios negativos en los hábitos de consumo, que van desde la sustitución de bienes y servicios hasta su disminución o directamente dejar de consumir". Asimismo, manifestó que "existe una creciente preocupación por el aumento del endeudamiento de las familias que recurren a créditos o préstamos para llegar a fin de mes".
En ese contexto, citó un informe del ISEPCi Nacional al señalar que "más de 4 de cada 10 familias comen menos para poder pagar sus deudas". Finalmente, afirmó que "las políticas de ajuste continúan deteriorando la calidad de vida de gran parte de las familias y afectan las posibilidades de producción, inversión y creación de empleo de calidad. Muchas empresas se vieron obligadas a reducir la producción o cerrar, con el consecuente impacto sobre el empleo registrado".