La ingeniera agrónoma de la Estación Experimental INTA Mercedes Susana Esalante precisó que alrededor del 20% del personal dejó el organismo mediante retiros voluntarios y confirmó que el edificio de la calle Cerviño fue vendido por 13 millones de dólares, advirtiendo que esos recursos no regresaron al organismo.
La ingeniera agrónoma de la Estación Experimental del INTA Mercedes, Susana Escalante, en declaraciones a momarandu.com alertó que el organismo atraviesa un proceso de reducción de personal impulsado por el Gobierno nacional y sostuvo que esa situación compromete la capacidad operativa de la institución. "Tenemos una fuerte presión del gobierno nacional para seguir decidiendo gente o dejando la institución", expresó, y agregó que el reciente retiro voluntario provocó "una fuerte pérdida de personal", mientras continúa la presión para "reducir la planta" del organismo.
Escalante precisó que cada estación experimental cuenta con aproximadamente entre 90 y 95 trabajadores y señaló que, tras el retiro voluntario, "se fue un 20% del personal". En ese contexto, advirtió que la disminución de recursos humanos tendría consecuencias directas sobre las actividades que desarrolla el INTA y remarcó que "cada somos menos y el servicio que brinda el INTA en sus distintas experimentales es fundamental".
Al describir el trabajo de la Estación Experimental Mercedes, explicó que sus principales líneas de investigación y asistencia técnica están orientadas a la producción ganadera bovina y ovina, además de la producción agrícola vinculada a esos sistemas.
También destacó la labor del área de agrometeorología, encargada de relevar variables meteorológicas para la toma de decisiones productivas y de operar, mediante un convenio con la Subsecretaría de Recursos Hídricos de la Nación, un radar meteorológico instalado en la experimental.
TECNOLOGÍA, EXTENSIÓN Y APOYO A LOS PRODUCTORES
La especialista señaló que el radar meteorológico permite conocer en tiempo real la aproximación de tormentas, sus características, la presencia de granizo, la velocidad del viento, la intensidad de las precipitaciones y la trayectoria de los fenómenos climáticos. Indicó que esa información facilita la planificación diaria de las tareas rurales y remarcó que el servicio se brinda "sin ningún tipo de costo" a un amplio grupo de usuarios distribuidos en toda la provincia.
Escalante sostuvo que la información agrometeorológica y el monitoreo mediante radar constituyen herramientas de gran valor para la actividad agropecuaria y señaló que este tipo de prestaciones no se encuentran disponibles en todas las jurisdicciones del país.
En ese sentido, advirtió que la eventual reducción de capacidades del organismo afectaría también esos servicios que actualmente reciben productores y otros sectores de la sociedad.
En relación con las funciones del INTA, explicó que el organismo articula dos grandes sistemas de trabajo: la investigación desarrollada en las estaciones experimentales y la extensión, encargada de transferir esos conocimientos a los establecimientos productivos.
Señaló que ese trabajo se concentra especialmente en los pequeños y medianos productores ganaderos, quienes, según indicó, representan el "92% de los productores" de la provincia. Añadió que la asistencia técnica y la transferencia tecnológica "no es una tecnología paga", sino que el productor accede "en forma gratuita" a la información y al acompañamiento profesional.
PATRIMONIO DEL INTA Y RECLAMOS DEL GREMIO
La ingeniera afirmó que la eliminación o el debilitamiento del sistema de extensión tendría impacto sobre los indicadores productivos provinciales. Como ejemplo, mencionó que el índice de destete en Corrientes ronda el "55%", mientras que en establecimientos ganaderos de mayor escala supera el 65%, el 70% e incluso el 80% gracias al acceso permanente a asesoramiento técnico y herramientas tecnológicas.
En ese sentido, sostuvo que los pequeños y medianos productores encuentran mayores dificultades para financiar ese tipo de asistencia por sus propios medios.
Respecto del patrimonio institucional, Escalante señaló que el actual presidente del INTA "reconoció en los medios" que el Gobierno nacional pretende "rematar la mitad de los bienes del INTA". Indicó que ya se concretó la venta del edificio de la calle Cerviño, sede donde funcionaba la Fundación ArgenINTA, y afirmó que la operación se realizó por "13 millones de dólares".
La especialista aseguró que "esa plata nunca volvió al INTA", y que los fondos "se fueron a las arcas del Estado". Además, explicó que el gremio desarrolla acciones para "visibilizar" la situación e "informando a la sociedad".