La Feria de Arte, Artesanías y Diseño se consolidó como uno de los espacios centrales de la Bienal Internacional de Escultura del Chaco, al reunir en esta edición a más de 680 expositores entre artesanos, emprendedores, pymes, empresas e instituciones. El espacio funciona integrado a la gastronomía regional y a la Expo Industria y Comercio dentro del predio de la Bienal, y concentra una de las mayores afluencias de visitantes durante el desarrollo del evento.
La feria convive con los talleres a cielo abierto del Certamen Internacional de Escultura y con los escenarios musicales que forman parte de la programación nocturna de la Bienal. En ese ámbito se exhiben y comercializan productos vinculados al arte, la artesanía y el diseño, conformando una propuesta que combina tradición, innovación y actividad económica.
Entre los expositores participan trabajadores de oficios manuales dedicados al tejido, tallado, modelado y otras disciplinas artesanales, junto con nuevos productores que presentan por primera vez sus creaciones en el marco de la Bienal. La diversidad de propuestas convierte al espacio en un punto de intercambio cultural y comercial, con una participación que se amplía en cada edición.
La integración con la oferta gastronómica y comercial refuerza el carácter multidisciplinario de la feria, donde convergen distintas expresiones productivas de la región. La circulación constante de visitantes y el interés por los productos exhibidos la posicionan como uno de los sectores de mayor movimiento dentro del predio de la Bienal.
IMPACTO CULTURAL Y TURÍSTICO
La Feria de Arte, Artesanías y Diseño articula la producción cultural con el desarrollo económico, al generar un movimiento cotidiano de miles de familias que recorren los puestos, degustan sabores regionales y participan de las actividades de la Bienal. El arte y el trabajo artesanal son un núcleo como expresiones complementarias de una misma tradición cultural.
La edición 2026 de la Bienal proyecta a Resistencia hacia una audiencia que excede los límites de la provincia, presentando al Chaco como un destino turístico invernal de relevancia nacional. El arte que se exhibe y comercializa en cada puesto de la feria se integra al patrimonio cultural de la comunidad, fortaleciendo el vínculo entre cultura, trabajo y participación ciudadana.