RENOVABLES. En materia energética, detalló que la provincia cuenta actualmente con un 23% de participación de energías limpias en su matriz y que incorporará 57 megavatios solares adicionales hacia septiembre, con proyectos en Santa Catalina, Bella Vista y Esquina, lo que elevará la penetración de renovables al 43%.
El secretario de Energía de la Provincia de Corrientes, Arturo Busso, en declaraciones a momarandu.com explicó el alcance de los estudios realizados sobre tierras raras en el territorio provincial y detalló el estado de las inversiones de riesgo necesarias para determinar si existen condiciones para una futura explotación minera. Además, brindó precisiones sobre la matriz energética correntina, los proyectos de generación solar y los sistemas de almacenamiento con baterías.
Busso indicó que las denominadas tierras raras corresponden a un conjunto de elementos metálicos utilizados en industrias de alta tecnología, como la fabricación de baterías, microelectrónica, autos eléctricos y equipamiento de uso militar. Señaló que su denominación no responde a que sean escasas en la naturaleza, sino a la complejidad y el costo del proceso de extracción. “Las tierras raras no son raras en realidad, sino que son denominadas raras porque es muy difícil el proceso, muy difícil y costoso, el proceso de extracción”, afirmó.
El funcionario precisó que estos elementos pertenecen a la serie de los lantánidos dentro de la tabla periódica y mencionó al neodimio como uno de los más conocidos por su utilización en la fabricación de imanes de alta potencia. “Todos ellos son elementos metálicos que se utilizan en la industria de alta tecnología, fabricación de baterías, autos eléctricos, todo tipo de cosa que utilizamos hoy día y que requiera alta tecnología, tiene algo de estas tierras raras”, sostuvo.
Respecto de la situación de Corrientes, Busso aclaró que los estudios realizados hasta el momento son de carácter superficial y no permiten concluir que exista un yacimiento explotable. Explicó que, tras asumir como secretario de Energía, la Provincia tomó contacto con el Servicio Geológico Minero Argentino (SEGEMAR) y desarrolló campañas conjuntas para relevar información mineralógica del suelo correntino. “En algunos casos daba un valor bastante por encima de estos valores medios que resultó sorprendente. Eso fue un estudio de prospectiva, podemos llamarle de superficie”, indicó.
Busso remarcó que los registros detectados deben ser considerados “anomalías” y no una confirmación de reservas disponibles para explotación. “Eso no quiere decir que tengamos acá tierras raras como para empezar a explotar y ser Vaca Muerta, pero en tierras raras. Lo que tenemos que hacer ahora es ir más profundo y ahí vienen las inversiones de riesgo”, expresó. También informó que las zonas donde se detectaron estas anomalías se encuentran en el sur provincial, especialmente en Mercedes, y en una franja que se extiende desde La Cruz hacia el límite con Misiones, pasando por Ituzaingó.
INVERSIONES Y CONTROLES AMBIENTALES
El secretario explicó que la etapa siguiente depende de inversiones privadas de riesgo, similares a las que se realizan en la industria petrolera. “Viene una empresa a hacer la inversión de riesgo, hace el pozo. Puede salir que haya petróleo, como puede que no. Esto es más o menos lo mismo. Estamos en esa etapa. Ahora hay que hacer inversiones de riesgo”, señaló.
Busso confirmó que durante la Argentina Week se realizaron rondas de negociación con empresas mineras interesadas en este tipo de materiales y que hubo un acercamiento con una firma particular. No obstante, aclaró que aún no se conoce la magnitud de los recursos existentes ni la duración potencial de una eventual explotación. “Todavía no sabemos cuánto hay y por cuánto tiempo puede haber”, afirmó.
En relación con el impacto ambiental, el funcionario sostuvo que cualquier proyecto minero deberá contar con un estudio específico que determine su viabilidad. “Todo esto para que sea viable tiene que llevar por detrás un respaldo de un estudio de impacto ambiental”, indicó. Agregó que la Provincia mantiene una política de desarrollo sustentable y que no avanzará con actividades que puedan afectar negativamente al ambiente, especialmente en áreas vinculadas a los Esteros del Iberá.
Busso también informó que los estudios geológicos detectaron otros recursos en Corrientes, como carbonato de calcio utilizado para corregir el pH de los suelos arroceros y arenas aptas para la industria petrolera, particularmente para operaciones de fracking. Sin embargo, señaló que el transporte de estas arenas hacia el sur del país encarece el proceso, aunque los puertos correntinos podrían representar una ventaja logística.
MATRIZ ENERGÉTICA Y PROYECTOS SOLARES
En materia energética, el secretario detalló que Corrientes posee actualmente un 23% de participación de energías limpias en su matriz energética, considerando las centrales de biomasa y los proyectos solares en funcionamiento. Explicó que se instalaron 3 megavatios de generación solar distribuidos en localidades como Virasoro, Bella Vista y Monte Caseros, con el objetivo de reducir los picos de demanda durante el verano.
Busso anunció que hacia septiembre se incorporarán 57 megavatios adicionales de energía solar: 20 megavatios en el Parque Industrial Santa Catalina, 17 megavatios en Bella Vista y 20 megavatios en Esquina. “Con eso nos iríamos a unos 43% de penetración de renovables en la matriz energética”, afirmó. Además, destacó que, si se incorpora la energía proveniente de Yacyretá, la matriz correntina alcanzaría entre un 80% y un 90% de generación limpia.
El funcionario explicó que la demanda media de potencia de la provincia es de 450 megavatios y que en los picos estivales puede llegar a 750 o 760 megavatios. En este contexto, consideró fundamental la incorporación de sistemas de almacenamiento con baterías para aplanar los picos de consumo. Informó que, en la convocatoria nacional Almasadi, fue adjudicado un proyecto en Goya con una capacidad de almacenamiento estimada entre 20 y 50 megavatios.
Busso señaló que estas baterías no estarán en funcionamiento permanente, sino que se utilizarán durante cuatro o cinco horas diarias en los momentos de mayor demanda, cuando la red troncal se encuentra saturada. También advirtió sobre la falta de inversión en infraestructura eléctrica nacional. “La red está saturada y parecería una cosa de no creer, pero durante el verano pasado se vertió energía que estaba siendo generada por centrales limpias porque no había capacidad de transporte en la red”, concluyó.