Corrientes, martes 21 de julio de 2026

Chaco
CHAGUAR, ARCILLA Y CESTERÍA

El arte indígena vuelve a ser protagonista en la Bienal del Chaco

20-07-2026
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La Bienal del Chaco 2026 alberga el IX Encuentro de Arte Indígena y Artesanía de Pueblos Originarios, un espacio que reúne expresiones artísticas ancestrales de diversas comunidades originarias y propone un recorrido por técnicas, materiales y simbolismos que han perdurado a través de generaciones.

La gigantesca carpa destinada a esta muestra se presenta como un ámbito donde convergen la memoria cultural, la herencia colectiva y la producción artesanal contemporánea, ofreciendo al público una experiencia que trasciende la mera contemplación estética.

PERSISTENCIA DE LA MEMORIA ORIGINARIA

El ingreso al pabellón principal del encuentro permite apreciar un vasto muestrario de piezas que reflejan la permanencia de un universo cultural vinculado profundamente con la naturaleza.

La muestra exhibe obras que conservan fórmulas tradicionales y respetan una heredad transmitida de generación en generación, en la que los imaginarios ecológicos y ontológicos ocupan un lugar central. Cada objeto expuesto remite a un tiempo en que el monte constituía hogar, sustento y elemento sagrado para los pueblos originarios.

La exposición pone de relieve cómo la belleza y el misterio de aquellas comunidades continúan manifestándose en cada creación artesanal. Las piezas respetan una plantilla técnica y simbólica que mantiene viva la relación entre el ser humano y su entorno natural, evidenciando la supervivencia de saberes ancestrales en el presente. 

TÉCNICAS ANCESTRALES Y EXCELENCIA ARTESANAL

Entre las expresiones más destacadas de la muestra se encuentran la cestería, la alfarería y el tejido de chaguar, disciplinas que han alcanzado niveles de notable excelencia y una marcada empatía con el gusto contemporáneo.

La finura de la trama de los bolsos elaborados con hojas de palma recolectadas en el monte revela la precisión y el conocimiento técnico de los artesanos, mientras que las piezas de arcilla, obtenida de lagunas y costas de ríos, muestran un cuidadoso proceso de amasado y cocción subterránea que deja sobre las tinajas las características manchas negras del fuego.

La madera, tanto la blanda arrastrada por los ríos como la dura del palo santo, se transforma en figuras antropomórficas y diversos artilugios que enriquecen la oferta artesanal del encuentro.

Asimismo, el chaguar se presenta en múltiples formas: yicas, muñecas tradicionales, caminos de mesa, vestidos, polleras, ojotas y cintos, todos teñidos con colores obtenidos mediante procesos naturales. 

Dentro de la vasta diversidad de la exposición, los animales del monte ocupan un lugar simbólico especial. Muchas de estas especies ya no son visibles en su hábitat natural, pero permanecen representadas en las obras artesanales como evocación de un “paraíso perdido”.

Las figuras de estos “bichos del monte” conservan un fulgor asociado al fuego y una melancolía vinculada a la llovizna como emblemas de la memoria colectiva y de la relación histórica entre los pueblos originarios y el territorio.