El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ingresó en medio de una silbatina al MetLife Stadium, en Nueva Jersey, junto al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, para encargarse de la entrega de premios.
El mandatario estadounidense había arribado al estadio para presenciar la final del Mundial 2026 entre la Argentina y España solo minutos antes de que los futbolistas salieran al campo de juego para realizar el calentamiento previo y estuvo acompañado por un amplio despliegue de seguridad.
En primer lugar, Trump le entregó las medallas a la terna arbitral que impartió justicia en el partido. Luego fue el turno de los premios individuales al jugador revelación, al arquero y al mejor futbolista del torneo. Los trofeos fueron para Pau Cubarsí, Unai Simón y Rodri, respectivamente. Después llegó el turno de la selección argentina y finalmente para los campeones del mundo.
La llegada del mandatario quedó evidenciada cuando tres helicópteros Marine One, la flota aérea utilizada habitualmente para los traslados presidenciales, sobrevolaron a baja altura las inmediaciones del estadio. La escena fue observada por los miles de hinchas que ya ocupaban sus lugares en las tribunas, mientras el operativo de seguridad se intensificaba en todo el perímetro del recinto.
El dispositivo montado para la presencia de Trump incluyó un estricto anillo de seguridad alrededor del estadio. Los espectadores debieron atravesar múltiples controles antes de ingresar, con escáneres, revisiones corporales y palpaciones realizadas por agentes del Servicio Secreto y distintas fuerzas policiales estadounidenses. Además, decenas de vehículos oficiales, personal de inteligencia y efectivos armados fueron desplegados en los accesos y en los alrededores del MetLife Stadium.