Corrientes, jueves 16 de julio de 2026

Deporte País

Argentina elimina a Inglaterra y defenderá el título contra España

15-07-2026
COMPARTIR     
Festejos en Corrientes por la victoria de Argentina

A la Rgentina  siempre le queda una bala más. Marcaron Enzo Fernández y Lautaro Martínez pero lo podrían haber hecho antes MacAllister y Nico González porque Inglaterra se echó atrás y fue incapaz de defender su ventaja con su teórico punto fuerte, el área, los balones altos y los centros. 

Cuatro décadas después de los hechos del Azteca y 28 años después del remake de St. Étienne, los jugadores salieron sobrexcitados y hiperventilando como si se hubieran visto las caras hace dos meses y hubieran quedado varias disputas por resolver. Todos parecían tener facturas por cobrarse, y así, tan pasados de revoluciones, es casi imposible jugar a fútbol.

Con Beckham en la grada –y también Mick Jagger–, Scaloni quiso jugar la carta de Giuliano sabiendo que si hay un apellido, a parte del de Maradona, que desquicia mucho a los ingleses es el de Simeone. Para ello desmontó su centro del campo ideal y sentó a De Paul. Por la banda derecha, el Cholito corrió mucho pero casi siempre para chocar y no para desmarcarse.

Más que crear y elaborar la prioridad era molestar e incordiar. En ese escenario un futbolista como Messi sufría y tenía que tocar más la pelota con el pecho o con la cabeza que con los pies y eso siempre es una mala noticia para Argentina y para el fútbol.

Inglaterra empezó mejor la primera parte, con un par de incorporaciones de Spence y James –los nuevos laterales ingleses– pero sus centros fueron fáciles para el Dibu Martinez. Y Argentina la acabó mejor.

Finalmente Tuchel decidió que no hacía falta un marcaje al hombre a Messi pero la primera vez que el diez pudo encarar lo tumbaron entre Anderson, que se llevó la amarilla, y Spence. El inicio de la acción, cercana al centro del campo, superando a Kane y con túnel a Gordon, tuvo reminiscencias a la jugada de Diego en el 86. Pero a Leo no le dejaron avanzar mucho más. Al suelo.

En unas semifinales no hay espacio para la poesía. Igual que poco después Lisandro también agarró a Rogers para cortar un contragolpe. Nadie iba a regalar nada. Y, en cambio, se reclamaba todo, hasta lo inverosímil a un colegiado estadounidense al que le costaba poner paz.

La albiceleste quería, como le había pedido Scaloni, reecontrar el fútbol de Qatar y tras el descanso intentó probar a Pickford. Fue Julián Álvarez, chico listo, quién mejor interpretó cómo dañar a la defensa inglesa colándose entre el lateral y el central. Pero sus dos disparos los rechazó el portero.

Pensó Argentina que era su momento y se equivocó. Porque descuidó una rápida transición, la marca de la casa de los Three Lions con Tuchel. Kane se descolgó para recibir y envió en largo con el contrario abierto, desprotegido. Tagliafico cortó de forma acrobática pero el rechace fue para Rice que, sin perder tiempo, encontró a Rogers en la derecha. Su cetro no fue ni para Bellingham ni para Kane, que ni siquiera pisaban área, sino para el veloz Gordon al segundo poste. El fichaje del Barça, llegando desde atrás, ganó perfectamente la espalda a un mal perfilado Nahuel Molina. El remate a bocajarro de Gordon fue imposible para el Dibu.

El gol hubiera hundido a muchos equipos pero si hay algún combinado irredento y capaz de levantarse una y mil veces es esta Argentina, a la que no se la tumba tan fácil. Cuando peor lo tiene, más se niega a rendirse, con más fuerza pelea, con más convicción ataca, con más ambición se vuelca.

Spence celebró como un gol un tackle en el área a Giuliano para que no disparase. Fue la señal de que los muchachos de Messi iban a por todas. Argentina estaba encendida, con Messi como capitán general de todas las llegadas. Pickford parecía tener cuatro brazos porque llegaba a todas y los postes también le ayudaban.

Enzo Fernández iguala con un gran disparo a cinco de final y Lautaro, a centro de Messi, cabecea a la red en el 92 el gol definitivo
Pero a más dificultad, más corazón y fe ponían los argentinos, que obtuvieron el empate con un gran disparo de Enzo Fernández, que chutó con el alma, la suya y la de la hinchada.

Quedaban cinco minutos para el final y si algo tiene este equipo es que huele la sangre, que cuando empieza no quiere parar. Le pasó contra Egipto y también frente a Inglaterra. No iba a dejar escaparla cuando le tenía en el rincón, minimizada por los cambios defensivos de Tuchel. MacAlliste de nuevo al poste pero el rebote le cayó a Messi, que recicló la jugada para asistir a Lautaro, el nueve de las emergencias, que cabeceó a la red en el área pequeña en el minuto 92. Argentina es inmortal. Messi es infinito y jugará la final el domingo contra España