Por José Guillermo Alfonso*
Para la posteridad de Corrientes
Hay pueblos que, ante la mirada superficial, parecen descansar en una modorra eterna, pero custodian el pulso mismo de la historia provincial. San Roque es, indiscutiblemente, uno de ellos. El 25 y 26 de junio de 2026, la localidad se convirtió en el epicentro intelectual de la región al albergar el XXVI Congreso de Historia de la Provincia de Corrientes. Como uno de los organizadores de este encuentro, tarea que llevamos adelante con orgullo junto a la Municipalidad de San Roque, pudimos constatar el éxito de una convocatoria inédita bajo el lema "Pensar el pasado, comprender el presente, proyectar el futuro": en modalidad híbrida, se superaron los 5.000 docentes conectados y se reunieron más de 250 asistentes presenciales durante dos días en torno a las ponencias de más de 40 investigadores.
El valor de esta propuesta es no mirar el pasado como un bronce inerte, sino como un tejido vivo. El congreso demostró que la calma de San Roque esconde un protagonismo fundamental. Durante la Guerra de la Triple Alianza (1865-1870), ante el avance bélico que amenazaba a la capital, el gobernador Manuel Ignacio Lagraña trasladó allí la administración pública. Así, el pueblo funcionó como Casa de Gobierno de la Provincia, teniendo como bastión la histórica "Casa de Lagraña", hito analizado en las jornadas por el expositor Daniel Barberán.
El programa rescató minuciosamente la microhistoria local a través de investigadores como Matías Barzelk (orígenes hagiográficos), Paula Monzón Wyngaard (evolución de la salud) y R. Mendoza, junto a Felipe Salina (patrimonio musical). En el plano sociopolítico, G. Rafael Montiel Borda expuso sobre el tabaco como motor del departamento. Pero la historia también late en sus habitantes: en la zona aún viven descendientes del caudillo federal Aparicio Altamirano y se mantiene vivo el altar de honor a los excombatientes de Malvinas, donde brilla el héroe sanroqueño Gabino Ruiz Díaz, cuya vida rescató en su ponencia el investigador Walter Aragor.
EL MÁRMOL SIN HIPOCRESÍAS Y EL RUGIDO DE LA PLAZA
Para que una crónica sea fiel, debe registrar las realidades humanas sin velos. En el cementerio local descansa una de las piezas más singulares de la arqueología funeraria litoraleña: la tumba de Eduardo Serra, fallecido el 12 de julio de 1953. Rompiendo todo convencionalismo piadoso, su lápida inmortaliza en relieve una descarnada interna familiar:
"LEJOS DE LA DEMENTE ESPOSA Y PEORES HIJOS, AQUÍ EN PAZ DESCANSA EDUARDO SERRA" († 12-7-53).
Esa misma fuerza social e institucional emergió el 19 de mayo de 1999. En plena crisis provincial, la Cámara de Diputados de Corrientes, presidida por José Rodolfo Martínez Llano, sesionó por primera vez en su historia fuera de la capital, instalándose a cielo abierto en la Plaza Libertad, frente a la antigua iglesia (Monumento Histórico Nacional).
Las páginas de El Litoral, El Libertador y Época relatan que la jornada fue de altísima tensión. El hito democrático se vio empañado por la violenta irrupción de las "barras" del Partido Nuevo (PANU), movilizadas en micros desde Goya, Saladas, Chavarría y la capital. Con pancartas naranjas, desataron un clima hostil con agravios, huevazos y salivazos hacia los 24 diputados de la oposición (Pacto Autonomista Liberal, Justicialismo y UCR) para forzar cambios en el orden del día e interpelaciones. Dado que "el horno no estaba para bollos", la actividad se desdobló y continuó por la noche en la capital.
Pese al asedio en los pupitres escolares de la plaza, los legisladores mantuvieron la firmeza y firmaron la trascendental "Declaración de San Roque", ratificando su sometimiento a las normas constitucionales frente a cualquier coacción. El gran anfitrión fue el diputado justicialista local Walter Insaurralde, quien, tras recibir el afecto de su pueblo pacífico, declaró con orgullo a la prensa:
"Este es un hecho histórico... estuvimos codo a codo con el pueblo y cada uno pudo expresarse libremente; aquí no hubo barreras".
Ese día se dio media sanción a leyes clave, como el Sistema Provincial de Bibliotecas y la regularización de concursos según el Estatuto Docente, ganándose los legisladores el título de Huéspedes de Honor por parte del Municipio.
UNA CONVERSACIÓN NECESARIA CONTRA EL OLVIDO
Mientras observábamos el desarrollo de este congreso, compartí una profunda reflexión con el Dr. Humberto Oscar Rodríguez, médico de la localidad y comunicador en el espacio radial de Dani Bruno, quien participó activamente de las jornadas como invitado especial. Coincidíamos en que el verdadero desafío empieza cuando se apagan los micrófonos.
Dialogábamos sobre la imperiosa necesidad de buscar mecanismos activos para que estas memorias no desaparezcan ni queden confinadas al olvido colectivo. San Roque ha sido el escenario de acontecimientos cruciales que sacudieron no solo al municipio, sino a toda la provincia. Si desde nuestro rol como organizadores y comunicadores no actuamos como custodios de este legado, las futuras generaciones ignorarán que caminan sobre un suelo de resistencia y coraje democrático.
Unir estos lazos demuestra que la historia correntina no se escribe desde la pasividad. Desde el refugio gubernamental de Lagraña en 1865, pasando por las verdades de mármol de 1953 y la resistencia legislativa de 1999, hasta el despliegue académico de este 2026, San Roque nos enseña que el presente solo se comprende escarbando el pasado en toda su compleja y vibrante dimensión. Hoy dejamos este sello en la prensa para que su enorme valor jamás vuelva a quedar sepultado bajo el manto de la quietud.
* guillermoalf81@gmail.com