Una iniciativa en la Cámara de Diputados de Corrientes propone incluir a las Escuelas de la Familia Agrícola (EFAs) como el objeto de asistencia financiera del Fondo de Desarrollo Rural (FDR), un instrumento creado para el financiamiento de infraestructura en zonas rurales y la ejecución de proyectos que incrementen la productividad de las actividades agropecuarias. "Las EFAs constituyen la síntesis perfecta de ambos objetivos", se destaca en los fundamentos del proyecto.
Se trata de un proyecto autoría de la diputada Ana María Marlene Gauna que la modificación del Artículo 1º de la Ley Nº 5552, con el objeto explícito de incorporar a las Escuelas de la Familia Agrícola (EFAs) dentro de los fines constitutivos y el objeto de asistencia financiera del Fondo de Desarrollo Rural.
"Esta iniciativa busca saldar una deuda histórica con el sistema de educación rural de nuestra provincia, dotando a estas instituciones de un flujo de financiamiento previsible y formal para consolidar el arraigo de los jóvenes en sus comunidades de origen", expone la autora de la propuesta.
Al respecto, detalla que el Fondo de Desarrollo Rural, tiene como fines esenciales el financiamiento de infraestructura en zonas rurales y la ejecución de proyectos que incrementen la productividad de las actividades agropecuarias.
"Las EFAs constituyen la síntesis perfecta de ambos objetivos: sus instalaciones actúan como centros de desarrollo comunitario e infraestructura social en el interior profundo, y sus egresados se titulan como Técnicos en Conducción y Producción Agropecuaria, convirtiéndose en los futuros actores que aplicarán valor agregado en origen e innovación tecnológica en los campos correntinos", se fundamenta.
Por ende, se remarca que la asignación de recursos del FDR a estas escuelas no representa un subsidio a la educación privada, sino una inversión estratégica directa en el capital humano y productivo del sector agropecuario de Corrientes.
Para dimensionar la necesaria inclusión de las EFAs como destinarias del fondo rural, se remarca que las Escuelas de la Familia Agrícola (EFAs) representan un modelo pedagógico único y ejemplar en la República Argentina, basado en el sistema de alternancia. Este formato implica que los hijos de los pequeños productores rurales dividen su tiempo entre la convivencia residencial en la escuela y el trabajo directo en sus unidades productivas familiares.
El objetivo primordial de este diseño no es únicamente la instrucción académica, sino la promoción del arraigo de las juventudes en el medio rural, dotándolos de una calificación laboral técnica y agroecológica de excelencia para evitar el éxodo forzado hacia los grandes cordones urbanos. "Es imperativo analizar la naturaleza jurídica y administrativa de las EFAs para comprender la justicia de esta modificación".
Se agrega que, a diferencia de las instituciones educativas privadas tradicionales, las EFAs operan legalmente bajo la figura de asociaciones civiles sin fines de lucro, constituidas y administradas por los propios padres y familias de los alumnos.
El Estado Provincial realiza un valioso aporte mediante el subsidio para cubrir los salarios del personal docente; sin embargo, las características estructurales de la alternancia exigen un presupuesto que excede por completo la masa salarial.
El sostenimiento de los albergues donde los estudiantes residen, la garantía de sus rutinas alimentarias diarias, el acceso a conectividad digital en zonas aisladas y el mantenimiento de los entornos formativos y herramientas productivas (huertas, rodeos, colmenas) recaen económicamente sobre las familias campesinas, lo que representa una carga financiera asfixiante en el contexto socioeconómico actual.
"La capilaridad de este sistema es masiva y cubre de manera federal todo nuestro territorio", se destaca en los argumentos del proyecto.
En la provincia están registradas la escuela EFA "Santa Lucía" en la localidad homónima; las EFAs "Coembota", "Anahí" y "Jaha Katu" en la jurisdicción de Goya; "Ñande Sy la Itatí", "Esperanza Campesina" y "Guaiquiraró" en el área de Esquina; la EFA "Aranduroga" en Sauce; "Mocoví" en Monte Caseros; "Tupá Rembiapó" en San Cosme; "Itu" en Ituzaingó; "La Cruz" en la región de San Martín; "Mensú Peguará" y "Peju Porá" en Curuzú Cuatiá; "Renacer" en Saladas; "Ñanembaé" en Lavalle; "Ñande Roga" en San Miguel; "Colonia Unión" en Virasoro; "Koe Pyahu" en Concepción; y el Centro de Formación "Las Colinas" en Santo Tomé.
"Esta extensa red de contención y formación demuestra que el sostenimiento de las EFAs es una política de Estado prioritaria para el desarrollo rural sostenible. Incluir de forma permanente sus entornos residenciales y productivos dentro del objeto del Fondo de Desarrollo Rural garantizará que las futuras generaciones de productores correntinos permanezcan en sus tierras, trabajando con dignidad, tecnología y un profundo sentido de pertenencia a nuestra identidad productiva", insiste la autora del proyecto.