El director de Recursos Naturales informó que los mayores problemas de pesca ilegal se registran aguas abajo de Empedrado y en sectores del norte provincial. Señaló que las sanciones actuales son exclusivamente administrativas. Reclamó la revisión y actualización de la normativa vigente y advirtió sobre riesgos para los inspectores durante operativos nocturnos. Además, pidió la colaboración de la ciudadanía mediante denuncias.
El director de Recursos Naturales de la Provincia, Agustín Portela, advirtió sobre la persistencia de prácticas de pesca ilegal en distintos sectores del territorio correntino y señaló que una de las principales preocupaciones del organismo se concentra en la extracción indiscriminada de peces en áreas donde se detectan cardúmenes. En ese marco, afirmó que “seguimos teniendo gente que saca cosa que no parece que no tiene que sacar” y precisó que una de las zonas más afectadas se encuentra aguas abajo de Empedrado, donde los controles se realizan tanto de día como de noche con el objetivo de prevenir actividades de depredación.
Portela sostuvo que una parte de los pescadores colabora con las tareas de preservación, aunque reconoció que persisten conductas que dificultan la protección de los recursos ictícolas. Según explicó, quienes conocen la presencia de cardúmenes intentan capturar la mayor cantidad posible de ejemplares, generando un impacto directo sobre las poblaciones de peces. “El mayor problema hoy tenemos con ese tipo de pesca, que saben que hay cardumen, tratan de depredar, tratan de sacar los máximos que puedan”, expresó. Asimismo, consideró que se trata de una problemática vinculada a cuestiones educativas y culturales cuya reversión demandará tiempo y trabajo sostenido.
El funcionario destacó además el papel que desempeña la comunidad en la detección de infracciones y valoró la participación de los ciudadanos mediante denuncias y avisos permanentes a las autoridades competentes. En ese sentido, remarcó que la colaboración social resulta fundamental para fortalecer las acciones de control y vigilancia que desarrolla la Dirección de Recursos Naturales en diferentes puntos de la provincia. Según indicó, ese acompañamiento constituye una herramienta clave para enfrentar una problemática que continúa representando uno de los principales desafíos para el área.
LIMITACIONES DEL SISTEMA DE SANCIONES
Al referirse al procedimiento que se aplica cuando se recibe una denuncia, Portela explicó que actualmente el organismo cuenta únicamente con facultades administrativas para intervenir. Detalló que existen casos de infractores reincidentes que son detectados en varias oportunidades, sufren el secuestro de vehículos, abonan las multas correspondientes y posteriormente recuperan los bienes retenidos. A partir de esa situación, manifestó la necesidad de analizar mecanismos sancionatorios más severos para quienes generan daños reiterados sobre los recursos naturales.
En esa línea, sostuvo que determinadas conductas producen consecuencias que exceden la simple infracción administrativa debido a su impacto sobre una actividad que genera empleo y movimiento económico en la provincia. “Esta gente te amanece merece algo penal porque realmente el daño que hace a un elemento o a un sistema tan importante como es la piscicultura o los peces de la provincia de Corrientes que genera mucho trabajo para los correntinos”, afirmó. También señaló que existe un perjuicio sobre terceros y consideró necesario avanzar hacia otro tipo de sanciones para quienes actúan de manera deliberada contra los recursos pesqueros.
Consultado sobre la posibilidad de modificar la legislación vigente o impulsar nuevas normativas, Portela señaló que esa definición corresponde al ámbito legislativo, aunque expresó su posición favorable a una actualización del marco regulatorio. “Yo pienso que hay que adecuar las normas, actualizarla”, indicó. Asimismo, destacó que Corrientes posee una importante riqueza natural que contribuye a la generación de trabajo y actividad económica, razón por la cual consideró necesaria una protección más efectiva mediante sanciones “mucho más certeras” y “mucho más drásticas” que resulten ejemplificadoras para quienes incumplen las disposiciones vigentes.
ZONAS CRÍTICAS Y SITUACIÓN DE LA FAUNA
En relación con los sectores donde se registran mayores dificultades para el control de las actividades ilegales, Portela señaló que la problemática se concentra principalmente en el norte de la provincia. Explicó que en esa región se suman episodios vinculados a pescadores provenientes de Paraguay y mencionó que, aunque existe una buena predisposición institucional por parte de las fuerzas que colaboran en los operativos, en determinadas circunstancias los recursos disponibles resultan insuficientes para acompañar todas las intervenciones requeridas.
El director de Recursos Naturales identificó además áreas específicas donde los controles presentan mayores complejidades operativas. Mencionó particularmente el río San Lorenzo y los sectores ubicados aguas abajo de Empedrado, donde también se detectan casos de pesca furtiva atribuida a pescadores santafesinos. Según explicó, los procedimientos suelen realizarse durante la noche y en horarios de madrugada, circunstancias que incrementan los riesgos para el personal encargado de las inspecciones. “Estar a la noche, estar a las 3 de la mañana ahí con gente que no tenemos custodia es realmente poner en riesgo la vida de nuestros inspectores”, afirmó.
Respecto de la situación de la fauna silvestre, Portela indicó que actualmente los casos de caza ilegal son considerablemente menos frecuentes que en años anteriores. Señaló que existe una mayor aceptación de las normas por parte de quienes practican actividades cinegéticas y explicó que los propietarios de los campos son quienes habitualmente otorgan los permisos correspondientes. No obstante, aclaró que continúan registrándose infracciones puntuales. Como ejemplo, mencionó un procedimiento realizado durante el fin de semana en zonas de Santa Lucía y Saladas, donde fue detectado un pescador que transportaba redes, 26 sábalos y carpinchos muertos, aunque remarcó que se trata de hechos localizados y específicos.