El Banco Central decidió flexibilizar la normativa sobre crédito en dólares heredada de la crisis de 2001 y que se mantuvo a lo largo de los gobiernos para preservar la estabilidad del sistema financiero y evitar descalces de monedas. Si bien se trató de una relajación acotada de las restricciones, ahora los bancos podrán prestar dólares de los ahorristas a empresas no exportadoras que cuenten con determinadas garantías.
La decisión se tomó este jueves, luego de que un conjunto de entidades financieras privadas de capital argentino, nucleadas en Adeba, reactualizaran el pedido para que se flexibilizaran las condiciones de otorgamiento de crédito en dólares, algo a lo que se oponen los bancos privados de capital extranjero.
En concreto, a través de la comunicación A8446, el BCRA amplió el universo de potenciales tomadores de préstamos en moneda dura. Hasta acá, desde la salida de la crisis de 2001, los dólares de los depositantes solo podían ser prestados a los exportadores y a su primera línea en la cadena de proveedores, es decir, a compañías que tuvieran un flujo cotidiano en divisas para evitar el riesgo de descalce de monedas que implica la deuda en dólares para quien tiene ingresos en pesos.
En 2025, la entidad que preside Santiago Bausili ya había permitido los préstamos en dólares a cualquier tipo de público, pero únicamente con recursos que los bancos obtuvieran a través de crédito en el exterior o de la emisión de obligaciones negociables.
La novedad es que ahora se podrán prestar también los dólares de los ahorristas a empresas que no tengan ingresos en moneda extranjera, siempre y cuando consigan una garantía en dólares emitida por firmas exportadoras. Los mayores beneficiarios de la nueva normativa podrían ser empresas que trabajan para el mercado interno y que formen parte de holdings con negocios también orientados a la exportación.
Fuente:Ámbito.