La directora general de Epidemiología del Ministerio de Salud Pública de Corrientes, Angelina Bobadilla, destacó la reciente recertificación obtenida por la provincia como territorio libre de transmisión vectorial del Chagas, un reconocimiento otorgado en el marco de una reunión regional encabezada por autoridades sanitarias y representantes de la Organización Panamericana de la Salud (OPS). La funcionaria explicó que la certificación original fue alcanzada en 2018 tras un extenso trabajo territorial y que, posteriormente, se desarrolló un nuevo proceso de evaluación para verificar la continuidad de los resultados alcanzados. Según señaló, el certificado recibido reconoce la labor sostenida de vigilancia, control y prevención desarrollada durante varios años por los equipos sanitarios provinciales.
Bobadilla recordó que la primera certificación demandó un intenso despliegue en las zonas históricamente afectadas por la enfermedad, donde se realizaron inspecciones domiciliarias, controles entomológicos y estudios epidemiológicos. “Corrientes certifica libre transmisión vectorial, o sea, de la Vinchuca a las personas”, afirmó. Asimismo, aclaró que la condición obtenida no implica la desaparición total de la enfermedad en el territorio provincial, sino la interrupción de la transmisión producida por el insecto vector. “No significa que no tengamos más chagas” y “lo que no tenemos más es chagas agudo”, precisó al diferenciar los casos históricos o crónicos de las infecciones recientes vinculadas a la vinchuca.
La directora detalló que el proceso de recertificación incluyó una nueva evaluación realizada por especialistas internacionales de la OPS, técnicos del Ministerio de Salud de la Nación y representantes de otras provincias. Durante las inspecciones se visitaron viviendas, escuelas y comunidades de distintas localidades, especialmente en áreas que anteriormente habían sido consideradas endémicas. “Visitamos las casas, todo negativo”, indicó Bobadilla al describir los resultados obtenidos durante los relevamientos, los cuales permitieron elaborar el informe final que respaldó la nueva certificación otorgada a Corrientes.
LA NUEVA ETAPA: PREVENIR LA TRANSMISIÓN DE MADRE A HIJO
Al referirse al escenario epidemiológico actual, la funcionaria remarcó que la provincia continúa registrando diagnósticos de Chagas, aunque asociados a infecciones adquiridas en etapas previas a la eliminación de la transmisión vectorial. “No significa que no tengamos chagas, porque por ahí algunos dicen: ‘Yo tengo chagas y me diagnosticaron chagas’”, explicó. En este sentido, indicó que los casos detectados corresponden principalmente a formas crónicas de la enfermedad, que pueden persistir durante años y, en determinadas circunstancias, transmitirse durante el embarazo.
Bobadilla señaló que el principal desafío sanitario actual consiste en interrumpir la transmisión vertical del parásito, es decir, el contagio de madre a hijo durante la gestación. “Esa es la otra etapa que estamos trabajando”, afirmó. La estrategia se orienta al diagnóstico oportuno de mujeres embarazadas, el seguimiento clínico y el fortalecimiento de las acciones preventivas destinadas a reducir progresivamente la circulación residual de la enfermedad en la población.
La titular de Epidemiología explicó además las características biológicas del Chagas y recordó que la enfermedad es causada por un parásito que históricamente estuvo asociado a la presencia de vinchucas en viviendas precarias y áreas rurales. Según describió, estos insectos se alimentan de sangre durante la noche y, a través de sus excretas, pueden transmitir el agente infeccioso a las personas. Aunque la transmisión vectorial fue eliminada en Corrientes, advirtió que la vigilancia debe mantenerse de manera permanente debido a la situación epidemiológica de provincias vecinas donde aún se registran casos agudos.
VIGILANCIA PERMANENTE Y CONTROL EPIDEMIOLÓGICO
La directora general de Epidemiología advirtió que el riesgo de reintroducción del vector continúa siendo una posibilidad que obliga a sostener las tareas de monitoreo. “El riesgo de que se reintroduzca sigue siendo un riesgo en nuestra provincia”, sostuvo. En ese contexto, mencionó que jurisdicciones cercanas todavía trabajan para eliminar la transmisión vectorial y continúan registrando casos agudos de la enfermedad, situación que exige mantener activos los mecanismos de vigilancia sanitaria y control territorial.
La funcionaria destacó que la experiencia acumulada por Corrientes durante los procesos de certificación y recertificación constituye un modelo de trabajo basado en la presencia constante de equipos técnicos en terreno, la participación comunitaria y la articulación entre organismos provinciales, nacionales e internacionales. El reconocimiento otorgado por la OPS, señaló, refleja no sólo los resultados alcanzados en materia epidemiológica, sino también la capacidad de sostener políticas públicas de largo plazo destinadas a proteger la salud de la población.
Finalmente, Bobadilla remarcó que la eliminación de la transmisión vectorial representa un hito sanitario de gran relevancia para Corrientes, aunque insistió en que el trabajo no ha concluido. La continuidad de los controles, la detección temprana de casos crónicos y la prevención de la transmisión vertical forman parte de una estrategia integral que busca consolidar los logros obtenidos y avanzar hacia nuevas metas de control de la enfermedad. En ese marco, la recertificación recibida constituye una validación internacional del trabajo desarrollado y un respaldo a las acciones futuras que continuará impulsando el sistema de salud provincial.