LA ÉTICA, EL DESAFÍO FUNDAENTAL. El autor reflexionó sobre los desafíos contemporáneos y sostuvo que la recuperación de la ética constituye una de las cuestiones centrales para la humanidad en el siglo XXI.
(Por Facundo Sagardoy) El escritor correntino José Gabriel Ceballos anunció, en una entrevista concedida a Momarandu.com, la próxima publicación de Inaudita sombra del Furia Vargas, una obra que marcará el cierre de su Tetralogía de las Fronteras, un proyecto narrativo construido a lo largo de varios años y atravesado por las complejas relaciones históricas, culturales y humanas que caracterizan a la región limítrofe entre Argentina y Brasil. Durante la conversación, el autor explicó que esta nueva novela completa una serie literaria que tiene como eje central el universo fronterizo en el que nació y desarrolló gran parte de su vida, un territorio donde conviven lenguas, tradiciones e imaginarios diversos. En ese marco, destacó la influencia permanente que ejerce sobre su escritura el diálogo entre las culturas argentina y brasileña, una experiencia que considera constitutiva de su identidad personal y literaria, y que se refleja en personajes e historias cuyas acciones trascienden los límites geográficos para proyectarse sobre ambos países.
Ceballos también confirmó la próxima aparición de una antología personal en Estados Unidos, que será publicada en Nueva York por Prolatina Press, convirtiéndose en su segundo libro editado en ese país. Asimismo, reflexionó sobre la consolidación de Buenavista como el escenario ficcional más reconocible de su obra, un espacio literario inspirado parcialmente en su ciudad natal y desde el cual ha desarrollado un universo narrativo propio que, según señaló, logra conectar con lectores de distintas partes del mundo a partir de temas esencialmente humanos. En otro tramo de la entrevista, analizó la situación actual de la literatura y sostuvo que atraviesa un momento particularmente favorable gracias a los avances tecnológicos que facilitan la edición, impresión y circulación de libros. En ese sentido, consideró que las nuevas herramientas de producción y distribución han ampliado las posibilidades para escritores y lectores, permitiendo una mayor difusión de las obras y una presencia más dinámica de la literatura en diversos ámbitos culturales.
- José Gabriel Ceballos, un referente indiscutido de la literatura correntina, una impronta marcadísima dentro de la literatura argentina, noticias siempre del ámbito internacional también, tanto en ficción como en periodismo; celador de la cultura también y del arte, permanentemente compenetrado del día a día de la cultura de la provincia, del país y del mundo. Es un gusto poder conversar con vos, principalmente sobre tu obra, sobre tu trayectoria y sobre cómo ves el mundo hoy. ¿Qué se trae también José Gabriel Ceballos para este año, para el año que viene, en cuanto a tu gobierno? Muchas gracias, gracias, José, por recibirme acá en el hotel.
- Facundo, te agradezco, es un gustazo hablar con vos. La primera vez que lo hacemos. Sé de tu trayectoria periodística, tenemos amigos comunes; sé de tu inquietud por el quehacer cultural. A ver qué me traigo este año: este año hay una novela nueva que sale por Contexto que se llama En la sombra del Furia Vargas. Es una novela que completa mi tetralogía de las fronteras; o sea, la tetralogía empieza hace muchos años con Igual el Emperado*, en 2002 creo que fue. Después pasa un montón de años y sigue con *Caso daños colaterales*, que ya salió por Ceya, y después sigue *Un caudillo inolvidable*, que salió también por Contexto, que es más que nada un juguete literario. Y ahora esta es la última, la que completa la serie de cuatro; la tetralogía para mí es muy importante porque es lo que de alguna manera refleja mi región más íntima, que es aquella fronteriza donde nací, donde vivo.
Ese diálogo de culturas entre la cultura brasileña y la argentina es muy tenso, genera un imaginario que a mí me puede mucho, me impacta permanentemente. Vivo allí, soy un poco producto de esa cruza de culturas: mi madre era brasileña, mi padre argentino, mi hijo es brasileño; permanentemente está bullendo en mí ese imaginario, porque dos pueblos que conviven y que tienen idiomas diferentes son dos miradas sobre el mundo absolutamente diferentes. El portugués y el español están muy emparentados, pero generan dos miradas socioculturalmente muy distintas. El hablar genera una mirada; el idioma es traducción de una mirada determinada y eso pasa en la frontera del español con el portugués. Yo me considero un privilegiado de haber nacido en esa frontera y de poder escribir desde allí.
Mi propósito era reflejar esas cuatro novelas que tienen protagonistas que están de un lado de la frontera, pero cuyas acciones se proyectan de los dos lados, como la historia de Jango Goulart, presidente de Brasil, que viene a morir en Mercedes, Corrientes, en medio del campo, generando un intríngulis histórico en manos del Plan Cóndor. *Caudillo* es una novela lúdica que pasa en la zona de Sant’Ana do Livramento y Rivera, pero el fenómeno y el contexto son los mismos. La que sale ahora trata sobre un hermano del presidente Vargas que invadió Santo Tomé, un hombre muy particular, ególatra, cuya historia generó hechos oscuros en la frontera de Santo Tomé-São Borja.
Paralelamente sale una antología personal en Estados Unidos, en Nueva York, con Prolatina Press. Ya es el segundo libro que publico allá, lo cual me tiene muy entusiasmado.
BUENAVISTA, EL TERRITORIO IMAGINARIO
- ¿Cómo es escribir desde Buenavista y desde esta parte del mundo para un lector global?
- Vivo en Alvear, y hace tiempo me decían que "Buenavista es Alvear". Al principio no me convencía, pero luego me di cuenta de que sí había una proyección de Alvear en ese pueblito imaginario que era Buenavista. Eso me permitió tomar conciencia y esmerarme más en el trabajo literario para detectar la hondura de las historias. Todo lo que pasa en todos lados es universal; si le sacás el barniz del localismo, el hombre es uno solo en todos lados.
Me interesa situarme en lo más profundo del individuo y capturar el "caracú" de los personajes. Buenavista fue fluyendo sin proponérmelo como un pueblo literario hace 40 años. He tenido que mantener la coherencia psicológica y física de personajes que para mí ya están como vivos, como el médico, el cura o las chicas del prostíbulo. El secreto de la magia de Buenavista es que no le doy mucha atención a lo que pasa afuera; el afuera repercute débilmente, permitiendo que los personajes se muevan con libertad. Es un juego que el lector aceptó y me propuso.
A veces me fastidiaba que Buenavista dominara mi obra porque también quiero hacer novelas y narrativa urbana. Incluso escribí un libro llamado Lo difícil que es partir de Buenavista para dejar constancia de ese problema. Pero ahora, de viejo, lo veo como una bendición literaria: tener un hábitat propio con un yacimiento de personajes e historias es un privilegio.
Sobre la trascendencia, siempre me atengo a lo universal. Para interesar a alguien en España o Japón, debo mostrar lo mío a través de lo novedoso, no copiar lo que no es mío. Recuerdo que gané un premio en Centroamérica con el cuento "El patrón del chamamé". En la presentación, pusieron música de Los Fronterizos creyendo que era un chamamé y tuve que explicarles la diferencia. El texto funcionó porque mostré algo que ellos no tenían, aunque creyeran que el chamamé tenía que ver con el chamanismo.
Para llegar a un lector extranjero, como un alemán, tengo que "lubricar" conceptos como el sapucay para que lo entienda como un grito que responde a la dominación y precariedad del hombre de campo, sin necesidad de recurrir a horribles notas al pie de página. Si me tranco en hacer un catálogo turístico o costumbrista, no llegaré a mucho.
EL PRESENTE DE LA LITERATURA
- ¿Qué desafíos encuentra la literatura hoy ante las nuevas formas de producción y consumo?
- La literatura hoy pasa por un momento extraordinario gracias a las tecnologías que permiten que circule mucho. Es más fácil imprimir y distribuir, incluso con aplicaciones de impresión bajo demanda. Es mentira que la literatura pase por un mal momento. Quizás la literatura argentina se resintió porque teníamos la vara muy alta con nombres como Borges, Saer, Sábato o Cortázar, y luego se desinfló, tal vez por factores políticos que creyeron que la literatura debía hacer ideología. Pero hoy tenés a una Samanta Schweblin, que es impresionante y seguramente ganará el Nobel por puro talento.
En nuestra región del NEA, creo que pasamos por un momento único, el mejor que he conocido. Hay grandes escritores como Mariano Quiró, Osvaldo Mazal, Mariana Rinesi o nombres como Franco Rivero y Carlos Morán. Se sigue escribiendo más y mejor que antes.
“La literatura hoy pasa por un momento extraordinario”
- ¿Qué mensaje podría dar la literatura ante las problemáticas del siglo XXI?
- Justo esta mañana trabajaba en una columna sobre la ética. Creo que la gran alternativa del siglo XXI es la recuperación de la ética. Si vamos a la etimología griega, ethos significa "manera de ser", pero una raíz más primitiva indica que ethos era "casa" o "morada". El hombre ético es el que atiende a los intereses de su morada al desenvolverse en el mundo.
¿Y cuál es nuestra casa última? La humanidad. No podemos vivir fuera de la humanidad; si se la quitamos de la cabeza al hombre, este muere. El hombre ético se preocupa por valores fundamentales para su casa, como el respeto a la vida, la justicia, la paz, la solidaridad y la libertad. Sin estos valores, la humanidad no sobrevive y cae en la ley de la selva.
El gran daño a la ética lo hicieron las ideologías, porque son maneras de comportarse atendiendo a lo parcial o sectorial; ninguna representa al hombre completo. Esto se vio en la discusión de 1952 entre Sartre y Camus: Camus defendía que el comunismo debía detenerse ante los derechos humanos (miraba el palacio de la humanidad), mientras que Sartre justificaba violentarlos en nombre de la revolución (miraba una choza ideológica sin cimientos).
Hoy vemos lo mismo cuando líderes como Trump o Netanyahu, o el fundamentalismo musulmán, masacran gente en nombre de ideologías, nacionalidades o religiones extremas. Todas esas son "casuchas" frente al gran palacio de la humanidad. Los grandes pensadores actuales están contra eso, defendiendo nuestra casa común.
- José, te agradezco muchísimo estos minutos para reflexionar sobre tu obra y el sentido de la existencia. Felicitaciones por todo lo hecho.
- Te agradezco a vos y lo que estás haciendo como defensor del MAC (Museo de Arte Contemporáneo), que me parece una obra extraordinaria para Corrientes, una ciudad que amo mucho. Gracias a gente como vos, Silvia Garicoche y Luis Niveiro por lo que hacen por la cultura.