Fernando Ojeda fue detenido el miércoles en Margarita Belén mientras entrevistaba al gobernador Leandro Zdero sobre la problemática del agua. Permaneció siete horas privado de la libertad y la Policía del Chaco justificó la medida bajo la figura de “promover desorden” y “violar el perímetro de seguridad”. ADEPA, sindicatos de prensa, el Partido Justicialista y sectores legislativos repudiaron el hecho y reclamaron garantías para el ejercicio periodístico.
La Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas, Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas, expresó su “seria preocupación” por la detención del periodista chaqueño Fernando Ojeda ocurrida en la localidad de Margarita Belén, provincia del Chaco, durante una actividad encabezada por el gobernador Leandro Zdero. La entidad señaló que el comunicador “realizaba preguntas al gobernador sobre temas de interés público, cuando fue detenido”, y remarcó que “garantizar el trabajo de la prensa y el libre acceso a la información es proteger el derecho de la ciudadanía a estar informada y fortalecer la vida democrática”. El episodio se produjo el miércoles por la tarde en el Club San Martín de Margarita Belén y generó repercusiones políticas, institucionales y gremiales en distintos sectores vinculados al periodismo y a la oposición provincial.
Según las imágenes difundidas en redes sociales y los testimonios posteriores, Ojeda intentaba entrevistar al mandatario provincial acerca de la crisis del agua potable que afecta a la localidad. Durante ese intercambio, el periodista formuló preguntas vinculadas con la situación del servicio y la respuesta oficial ante las dificultades denunciadas por vecinos. En ese contexto, el gobernador respondió: “Entiendo que sos militante kirchnerista”, frase que quedó registrada en videos difundidos públicamente. Minutos después del intercambio, efectivos policiales intervinieron en el lugar, redujeron al comunicador y lo trasladaron a la comisaría local, donde permaneció detenido desde aproximadamente las 18 hasta la 1 de la madrugada, cuando finalmente recuperó la libertad tras permanecer alrededor de siete horas privado de ella.
La Policía del Policía del Chaco justificó el procedimiento mediante un comunicado oficial en el que sostuvo que Ojeda habría “promovido desorden” e intentado “violar el perímetro de seguridad” dispuesto alrededor del gobernador provincial. De acuerdo con la versión policial, el comunicador también habría intentado darse a la fuga, motivo por el cual se procedió a su aprehensión bajo el encuadre del artículo 60 del Código de Faltas provincial. El hecho adquirió rápida repercusión pública debido a la difusión de videos y fotografías del momento de la detención, que mostraron el operativo policial desplegado durante una actividad oficial abierta y en presencia de militantes, vecinos y dirigentes políticos.
REPUDIOS POLÍTICOS Y RECLAMOS POR LIBERTAD DE PRENSA
La situación derivó en una inmediata reacción de organizaciones periodísticas, sectores políticos y dirigentes nacionales que cuestionaron el accionar policial y el contexto en el que se produjo la detención. El Sindicato de Prensa emitió un comunicado en el que calificó lo sucedido como un “grave atropello a la libertad de prensa” y cuestionó especialmente la utilización del artículo 60 del Código de Faltas para justificar la detención del periodista. La organización advirtió que ese tipo de medidas constituyen “un mecanismo de amedrentamiento” hacia trabajadores de prensa y subrayó que “la libertad de prensa es innegociable. Ninguna supuesta afinidad política justifica limitar el trabajo periodístico ni el derecho de la sociedad a estar informada”.
El comunicado sindical también sostuvo que la intervención policial contra periodistas “retrotrae a prácticas propias de los períodos más oscuros de nuestra historia”, al considerar que el procedimiento vulneró garantías esenciales vinculadas al ejercicio del periodismo y al acceso a la información pública. Paralelamente, el Consejo Provincial del Partido Justicialista del Chaco difundió un documento en el que definió el episodio como un “gravísimo atentado contra la libertad de prensa” y afirmó que la detención de Ojeda representa “un mensaje intimidatorio hacia todo el periodismo chaqueño”.