Después de 23 años de operar en la Argentina con una filial propia, en Beccar, provincia de Buenos Aires, la empresa alemana Helm AG, especializada en la comercialización de productos químicos, fertilizantes y soluciones para la protección de cultivos. comenzó a armar las valijas para irse del país.
Helm desarrolló un plantel de 30 empleados en el país y la mitad de ellos ya fueron desafectados. Imagen de Internet
La decisión, tomada en la cúspide global de la compañía, obedece a dos motivos principales: el “riesgo financiero” por la prolongada demora en el cobro de la devolución de diversos impuestos retenidos y una brutal caída del margen del negocio en el país.
La salida de la firma se hará efectiva este mismo año. Si bien desde la empresa declinaron hacer declaraciones, se pudo reconstruir que las actividades comerciales cesan este año y que actualmente se está liquidando el stock de productos, pero no formulando ni importando.
De esta manera, Helm se suma otras grandes empresas que operaban en el país y decidieron irse, por caso el HSBC, Whirpool, Carrefour, Paramont, Procter & Gamble (P&G), Clorox, ExxonMobil, entre otras. Estas sin contar con el cierre de fábricas de capitales locales, como FATE, Lácteos Verónica, La Suipachense.
30 empleados que se quedan sin trabajo