La morosidad de las familias volvió a crecer en marzo y alcanzó un nuevo récord en más de dos décadas: pasó del 11,2% en febrero al 11,5% en marzo, según un informe de 1816 en base a datos oficiales del Banco Central (BCRA). Ese aumento de la morosidad se dio en un contexto en el que el crédito sigue caro, el financiamiento pierde dinamismo y el crecimiento es heterogéneo y no logra derramar sobre amplios sectores de la población.
El ministro de Economía, Luis Caputo, dió una peculiar justificación : que este fuerte aumento de la mora -en nuevos máximos desde 2004- se debió a que “los bancos no estaban acostumbrados y la gente se sobreendeudó a tasas muy altas, pensando que la inflación iba a licuar las deudas y eso no pasó”.
Lo cierto es que el Gobierno ya no puede obviar que la mora en las familias sube de forma sostenida desde hace 17 meses y que prácticamente multiplica por cinco el dato de octubre de 2024, cuando la irregularidad era de apenas 2,5%. Frente a este contexto
Según el reporte, la irregularidad en los créditos de empresas avanzó del 2,9% al 3,1%, mientras que la irregularidad total del crédito al sector privado pasó del 6,7% al 7%. Desde 1816 refuerzan que el deterioro convive con un cierto crecimiento de la economía. Pero como es muy heterogéneo, no logra derramar sobre amplios sectores de la sociedad.