El líder supremo de Irán afirmó el jueves que la República Islámica protegerá sus “capacidades nucleares y de misiles” como un activo nacional, en un posible intento de adoptar una postura firme mientras el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, intenta alcanzar un acuerdo más amplio para afianzar el frágil alto el fuego que, por ahora, se mantiene en la guerra.
El ayatolá Moytabá Jamenei —en una declaración escrita leída por un presentador de la televisora estatal iraní como ocurre desde que asumió el poder tras el ataque aéreo del 28 de febrero que mató a su padre, el ayatolá Ali Jamenei, de 86 años—, adoptó un tono desafiante, insistiendo en que el único lugar al que pertenecen los estadounidenses en el golfo Pérsico es “en el fondo de sus aguas” y que se estaba escribiendo un “nuevo capítulo” en la historia de la región.
Sus declaraciones llegan en un momento en que la industria petrolera iraní ha comenzado a verse asfixiada por un bloqueo de la Marina estadounidense que impide que sus petroleros salgan al mar. Mientras, el crudo Brent de referencia para entrega en junio llegó a alcanzar los 126 dólares por barril en las operaciones del jueves, mientras Teherán mantiene su asfixiante control sobre el estrecho de Ormuz, la estrecha boca del golfo Pérsico por la que pasa una quinta parte de todo el petróleo y el gas natural que se comercializa en el mundo.
Todo esto supone una presión adicional para la economía global, mientras Trump podría estar sopesando una respuesta.
“Con la ayuda y el poder de Dios, el brillante futuro de la región del golfo Pérsico será un futuro sin Estados Unidos, uno que sirva al progreso, la comodidad y la prosperidad de su pueblo”, dijo Jamenei en la declaración.
“Nosotros y nuestros vecinos al otro lado de las aguas del golfo Pérsico y del (golfo) de Omán compartimos un destino común. Los extranjeros que vienen desde miles de kilómetros de distancia para actuar con codicia y malicia no tienen cabida en él —excepto en el fondo de sus aguas”, agregó.