José Goretta, momarandu com
Desde el año 2023 las lesiones por mordeduras de perros son de notificación obligatoria en Argentina, y desde ese año se notificaron 135.715 casos en el país. El Nordeste es la región con menor número de notificaciones y tuvo 1.139 casos notificados en el año 2024 y 1.847 casos en el año 2025.
Los datos corresponden al informe "Lesiones por mordedura de perro" publicado en el Boletín Epidemiológico Nacional, publicado por el Ministerio de Salud de la Nación.
Según se resalta en el informe, las lesiones por mordedura de perro constituyen un evento de relevancia para la salud pública por el daño físico, psicológico y social que pueden generar, además del riesgo de transmisión de enfermedades zoonóticas como la rabia.
Estas agresiones representan la forma más frecuente de ataque de un animal al ser humano, con variabilidad en su gravedad, desde excoriaciones leves hasta politraumatismos que requieren internación y atención especializada.
Las lesiones graves y las lesiones leves y moderadas por mordedura de perro son un evento de notificación obligatoria en la República Argentina, conforme a lo establecido por la Ley Nº15.465 y la Resolución N.º 2827/2022 del Ministerio de Salud de la Nación, y desde mayo de 2023 se implementa formalmente la notificación obligatoria al Sistema Nacional de Vigilancia en Salud (SNVS 2.0).
Durante el período 2023-2025 se notificaron 135.715 casos de lesiones por mordeduras de perros en el país.
Del total, el 17% (22.933) correspondió a 2023, año de inicio de la implementación de la vigilancia del evento; el 39% (52.506) a 2024; y el 44% (60.277) a 2025.
A partir de la segunda mitad de 2023 se observó un incremento marcado en el número mensual de notificaciones, en concordancia con el proceso de incorporación progresiva del evento a la vigilancia regular. Durante 2024, la serie se mantuvo en valores elevados, con oscilaciones mensuales, mientras que en 2025 se registró un nuevo aumento, con varios meses por encima de los observados en el año previo. El valor mensual más alto del período se observó en septiembre de 2025, con 5.822 casos notificados.
En toda la serie, las notificaciones estuvieron constituidas predominantemente por lesiones leves y moderadas, mientras que las lesiones graves representaron una proporción reducida y relativamente estable. Del total de casos notificados entre 2023 y 2025, el 1,5% (2.065) correspondió a lesiones graves por mordedura de perro.
En conjunto, la evolución observada muestra una tendencia ascendente en las notificaciones a lo largo del período analizado, compatible con un proceso de consolidación de la vigilancia y de fortalecimiento de la capacidad de registro por parte de los efectores de salud.
REGIÓN NEA
En el Nordeste (NEA), se notificaron 1.139 casos en el año 2024 y 1.847 casos en el año 2025.
Así, el NEA registró las menores tasas a nivel país tanto en 2024 como 2025, con 26,2 casos cada cien mil habitantes en el año 2024 y 42,2/100 mil en 2025.
El NEA contó con 87 establecimientos notificadores, y una tasa de 17,3 casos cada 100 mil habitantes en el año 2024 y 21,2/100mil en el año 2025.
DISTRIBUCIÓN GEOGRÁFICA
A nivel nacional, las notificaciones aumentaron entre los años 2024 y 2025, con una tasa que pasó de 111,4 por 100.000 habitantes en 2024 a 128,3 en 2025, lo que representa un incremento del 15%.
Este aumento se produjo junto con una mayor participación de establecimientos notificantes, que pasaron de 1.343 en 2024 a 1.440 en 2025 (7%). A su vez, la razón de casos por establecimiento también aumentó de 38,7 a 41,9 (7,6%), lo que sugiere que el incremento observado no respondió únicamente a una ampliación de la red notificadora, sino también a una mayor carga de notificación por efector.
En 2024, las tasas más elevadas se observaron en la región Sur (242,8 por 100.000 habitantes) y en el NOA (237,2), ambas por encima de la tasa nacional. En 2025, estas dos regiones continuaron presentando las tasas más altas del país, aunque se modificó su orden relativo: el NOA pasó al primer lugar, con una tasa de 284,2 por 100.000 habitantes, lo que representó un aumento del 20% respecto del año anterior, mientras que la región Sur observó una tasa de 234,4, con un descenso del 3%.
DISTRIBUCIÓN POR EDAD
En el país, se observa que, en todos los grupos etarios, las tasas correspondientes a 2025 fueron superiores a las registradas en 2024.
No obstante, la distribución por edad mantuvo un patrón similar en ambos años, con tasas más elevadas en los grupos de edad pediátrica y un descenso progresivo a medida que aumenta la edad. Las tasas más altas se concentraron en la población menor de 15 años.
En ambos años, el grupo de 5 a 9 años presentó la mayor tasa por 100.000 habitantes, con 169,5 en 2024 y 176,1 en 2025, lo que representa un aumento del 4%. Le siguió el grupo de 10 a 14 años, con tasas de 146,8 y 165,6, respectivamente, que muestran un incremento del 13%.
En tercer lugar, se ubicó el grupo de 0 a 4 años, con tasas de 131,6 en 2024 y 142,8 en 2025, lo que implicó un aumento del 9%.
MEJORA EN NOTIFICACIONES
Según se especifica en el informe respecto a las notificaciones, en mayo de 2023, 14 jurisdicciones realizaron notificaciones. Desde entonces, se observó un aumento en la incorporación de jurisdicciones notificantes, que alcanzó 21 en noviembre de 2023 y un máximo de 23 en abril de 2025. Durante 2024 y 2025, la cantidad de jurisdicciones notificantes se mantuvo relativamente estable, con leves oscilaciones mensuales.
Considerando el total anual de jurisdicciones con al menos una notificación, se observaron 22 tanto en 2023 como en 2024. En relación con los establecimientos notificadores, desde la implementación de la vigilancia se observó una tendencia general ascendente, aunque con fluctuaciones mensuales. El mayor número de establecimientos se registró en enero de 2025, con 657 efectores notificantes.
Durante 2025, el promedio mensual fue de 599 establecimientos, lo que representa un incremento del 19% respecto del promedio registrado en 2024, que fue de 505. En conjunto, estos resultados muestran una expansión progresiva de la red de vigilancia, expresada en la incorporación de más jurisdicciones y establecimientos a la notificación del evento.
A su vez, la relativa estabilidad observada durante 2024 y 2025 sugiere una consolidación de la participación de los efectores y de la cobertura territorial de la vigilancia.