La gestión económica del presidente estadounidense, Donald Trump, se está convirtiendo en un importante lastre político, con una serie de encuestas recientes que muestran una disminución en su índice de aprobación en medio de la persistente inflación, los altos precios de la gasolina y las consecuencias económicas de la guerra con Irán.
Una nueva encuesta de Associated Press-NORC reveló que el índice de aprobación de Trump se sitúa en el 33 por ciento, por debajo del 38 por ciento registrado en marzo, marcando un nuevo mínimo en su segundo mandato. Otra encuesta de Reuters/Ipsos, realizada durante seis días, informó que solo el 36 por ciento de los estadounidenses aprueba su gestión.
Otros promedios de encuestas sitúan su apoyo entre el 35 por ciento y el 40 por ciento, mientras que el promedio de encuestas de CNN muestra un índice de desaprobación del 62 por ciento.
Los analistas afirman que este deterioro refleja una amplia insatisfacción tanto con la política interna como con la externa. Aproximadamente dos tercios de los estadounidenses desaprueban ahora la gestión de Trump en la guerra con Irán, una cifra que casi iguala la frustración pública por la inflación.
El conflicto también ha alejado a algunos de sus antiguos partidarios, incluidos veteranos que lo habían apoyado por sus promesas de evitar guerras en el extranjero.