Corrientes, viernes 17 de abril de 2026

Sociedad Corrientes
VIOLENCIA DE GÉNERO

Un ataque y un caso oculto revelan fallas en la prevención

17-04-2026
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Un intento de femicidio ocurrido en el barrio Lomas del Mirador, en la ciudad de Corrientes, dejó a una mujer con heridas de arma blanca y reavivó la preocupación por la persistencia de la violencia de género.

El hecho se produjo luego de que la víctima decidiera finalizar su relación con el agresor, quien la atacó y posteriormente se dio a la fuga. La mujer fue asistida y permanece con vida, en un caso que fue encuadrado judicialmente como homicidio en grado de tentativa agravado por el vínculo y por mediar violencia de género.

De acuerdo con la información brindada, la agresión incluyó amenazas explícitas por parte del atacante, en una dinámica que responde a patrones reiterados en este tipo de hechos. La situación evidencia la dificultad de algunos agresores para aceptar la ruptura de vínculos, lo que en ocasiones deriva en episodios de extrema violencia. La intervención médica permitió estabilizar a la víctima, cuyo estado, pese a la gravedad de las lesiones, no derivó en un desenlace fatal.

Segúin se informó a momarandu.com, el agresor, tras cometer el ataque, escapó del lugar y era intensamente buscado por las fuerzas de seguridad. Se presume que no habría podido alejarse considerablemente debido a limitaciones materiales y al conocimiento territorial de la policía, que desplegó un operativo en la zona para dar con su paradero. La investigación continúa en curso para determinar las circunstancias precisas del hecho y avanzar en su localización.

SEGUNDO HECHO Y FALTA DE VISIBILIZACIÓN

Horas antes del intento de femicidio, se registró otro episodio grave de violencia en un barrio periférico de la ciudad, que no había trascendido públicamente. En ese caso, una joven de 19 años ingresó al Hospital Escuela con lesiones severas, entre ellas la pérdida de piezas dentales producto de una agresión física. La gravedad del cuadro motivó su atención inmediata, aunque el hecho no fue difundido en su momento.

La reiteración de episodios en un corto lapso expone la magnitud del problema y pone en evidencia la falta de visibilización de numerosos casos que llegan a los centros de salud. La ausencia de difusión limita el conocimiento social de la problemática y dificulta la generación de respuestas colectivas frente a situaciones de riesgo que afectan a mujeres en distintos contextos.

En este escenario, el rol de los equipos de salud y, en particular, de los servicios sociales resulta determinante para activar los mecanismos de intervención. La articulación interna permitió en este caso dar aviso a las áreas correspondientes, lo que facilitó la actuación inmediata. Sin embargo, se advierte que estos procedimientos no siempre se aplican de manera sistemática, lo que puede retrasar la respuesta institucional.

PREVENCIÓN Y RESPONSABILIDAD INSTITUCIONAL

La normativa vigente establece la obligación de denunciar por parte del personal médico cuando se detectan lesiones compatibles con violencia de género. No obstante, su implementación depende en gran medida de la coordinación entre las distintas áreas y del compromiso de los actores involucrados. La falta de aplicación efectiva de estos protocolos puede derivar en situaciones de mayor vulnerabilidad para las víctimas.

Asimismo, se remarca la necesidad de fortalecer la capacitación de los agentes estatales en materia de violencia de género, en línea con lo dispuesto por la legislación nacional. La formación adecuada y la disponibilidad de personal especializado son factores clave para garantizar una respuesta integral que contemple la prevención, la asistencia y la protección de quienes se encuentran en situación de riesgo.

Los hechos recientes también ponen de relieve el impacto de la violencia en el entorno familiar, especialmente en los hijos, quienes resultan afectados de manera directa e indirecta. La intervención temprana y la denuncia oportuna aparecen como herramientas fundamentales para evitar la escalada de violencia, que suele comenzar con manifestaciones sutiles y progresar hacia agresiones de mayor gravedad.