Un papiro ignorado durante décadas en El Cairo escondía treinta versos perdidos de Empédocles. El hallazgo reescribe lo que sabíamos del filósofo que explicó el mundo con cuatro elementos.
Durante décadas, un documento permaneció prácticamente ignorado en un archivo de El Cairo. Ese discreto fragmento de papiro, que apenas había llamado la atención, ha permitido reconocer algo inesperado: treinta versos desconocidos de Empédocles, el filósofo presocrático del siglo V a. C., cuya obra se conocía hasta ahora principalmente de forma fragmentaria.
Empédocles es recordado sobre todo por su teoría de los cuatro elementos –fuego, aire, tierra y agua–, combinados por las fuerzas del Amor y la Discordia, pero también fue poeta: escribió sus ideas filosóficas en forma de largos poemas, gran parte de los cuales se perdió con el paso de los siglos. Tanto, que la mayoría de lo que se sabía sobre su pensamiento procedía de citas transmitidas por otros autores.
UN PAPIRO SIN CATALOGAR, GUARDADO DURANTE DÉCADAS
Lo más llamativo es que el manuscrito no apareció en una excavación, sino en las estanterías de un archivo. Nathan Carlig, papirólogo de la Universidad de Lieja, lo encontró en 2017 durante un programa de catalogación de rollos griegos sin identificar del Instituto Francés de Arqueología Oriental (IFAO), aunque la historia completa tardó en desplegarse: según aseguró Carlig a Gizmodo, no fue hasta 2021 cuando comenzó el análisis en serio y los especialistas confirmaron que el estilo literario y la disposición del texto coincidían con los escritos conocidos de Empédocles.
Ahora, los resultados acaban de publicarse en L'Empédocle du Caire, firmado junto a los filólogos Alain Martin y Olivier Primavesi.
TREINTA VERSOS INÉDITOS DE LA PHYSICA
Lo que contiene el papiro –catalogado como P. Fouad inv. 218– son treinta versos inéditos de la Physica, el gran poema filosófico de Empédocles, y la relevancia del hallazgo es, según los investigadores, considerable.
Hasta ahora, el pensamiento de Empédocles solo podía reconstruirse a partir de referencias dispersas en autores posteriores como Platón, Aristóteles, Teofrasto o Plutarco. Ningún texto original había sobrevivido de esta parte del poema, al menos no en esta forma. Como explicó Carlig, el papiro permite acceder, por primera vez desde la Antigüedad, a una parte de la obra del filósofo que se creía perdida.
Para ilustrar la magnitud del descubrimiento, los propios investigadores recurren a una analogía. Según un comunicado de la Universidad de Lieja, sería como si dentro de siglos todo lo que quedara de Víctor Hugo fueran fragmentos de Los miserables conservados en libros de texto o en el programa de alguna representación teatral. Encontrar entonces unas páginas de una edición original sería, según los investigadores, un acontecimiento comparable. Eso es, explican, lo que están viviendo hoy con Empédocles.
LA TEORÍA DE LOS EFLUVIOS Y CÓMO PERCIBIMOS EL MUNDO
En concreto, los versos recuperados abordan la llamada teoría de los efluvios, según la cual los objetos liberan diminutas emanaciones que entran en contacto con los órganos sensoriales, especialmente con la vista, un temprano intento de explicar cómo percibimos el mundo.
El análisis del texto ha revelado además conexiones inesperadas. El papiro podría ser la fuente de un pasaje de Plutarco, y su huella también puede rastrearse en un diálogo de Platón y en escritos de Teofrasto, discípulo de Aristóteles. Los investigadores también han identificado rastros de sus ideas en autores posteriores, como el poeta cómico Aristófanes o el filósofo romano Lucrecio.
UN "SEGUNDO RENACIMIENTO" DE LA LITERATURA ANTIGUA
Todo ello sugiere una influencia intelectual más amplia de lo que hasta ahora se había documentado. En particular, el estudio refuerza la hipótesis de que Empédocles pudo anticipar algunas ideas que más tarde desarrollarían los filósofos atomistas, con Demócrito a la cabeza. Su concepción de la materia formada por elementos que se combinan y separan mediante fuerzas –el Amor y la Discordia– presenta paralelismos con teorías posteriores sobre la estructura de la materia.
Carlig sitúa el hallazgo dentro de lo que algunos estudiosos han llamado un "segundo Renacimiento" de la literatura antigua, una expresión utilizada por el papirólogo Peter Parsons. Así como los humanistas del siglo XV recorrieron bibliotecas europeas en busca de manuscritos olvidados, los papirólogos llevan desde finales del siglo XIX realizando una labor similar con los textos conservados en papiro. El fragmento de El Cairo es, en ese sentido, uno de sus frutos más notables.
El documento es además la única copia conocida de esta parte de la Physica. En Estrasburgo se conservan fragmentos de otras secciones del mismo rollo –identificados en 1992 con la participación de Alain Martin, uno de los coautores del nuevo libro–, pero este papiro cubre un tramo del poema que hasta ahora permanecía en gran parte en la sombra.
Fuente: DW.