Con la participación del cónsul de Paraguay y referentes del sector público y privado, la reunión realizada en la ciudad de Corrientes puso el foco en la articulación regional y en el rol estratégico del Puerto de Ituzaingó para reducir costos logísticos y potenciar las exportaciones, en una agenda impulsada con fuerza por el sector forestal.
Del encuentro, concretado el viernes 27 de marzo, participaron representantes del ámbito público y privado. En representación del Consulado de la República del Paraguay estuvo el cónsul en Chaco y Corrientes, Fabio López, mientras que por el Gobierno provincial asistió el director de Transporte Fluvial y Puertos, Adolfo Escobar Damus.
También formaron parte entidades privadas. Por la Asociación Forestal Argentina Regional Corrientes (AFoA) estuvo presente su presidente, Pablo Rigal, junto a autoridades de la Federación Económica de Corrientes (FEC): su presidente, Guillermo Basabe; la secretaria, Julia Sáez; el tesorero, Carlos Fava; el vicepresidente tercero, Iván Montanaro; el revisor de cuentas, Cataldo Catapano; y el vocal, José Ojeda. A ellos se sumaron Jorge Braun, presidente de la Cámara de Comercio Exterior, y José Espínola, presidente de la Cámara Empresaria del Transporte Automotor de Cargas de Corrientes.
Durante la jornada, el eje central fue analizar el potencial del Puerto de Ituzaingó como herramienta para mejorar la competitividad de las economías regionales, especialmente de Corrientes y Misiones, además de su articulación con cargas provenientes de Paraguay.
Como conclusión principal, los participantes coincidieron en destacar la importancia estratégica de la puesta en funcionamiento del puerto. Sin embargo, advirtieron que su viabilidad dependerá de lograr costos logísticos entre un 30% y un 35% inferiores a los actuales esquemas de transporte terrestre y fluvial.
CONDICIONES NECESARIAS PARA REDUCIR COSTOS
Entre los puntos clave abordados se destacó la importancia de implementar un sistema de balizamiento que permita la navegación durante las 24 horas.
Otro aspecto central fue la integración logística con Paraguay. Actualmente, el país vecino moviliza anualmente alrededor de 35.000 contenedores de gran tamaño —los que se observan en barcos y camiones—, muchos de los cuales regresan vacíos al circuito oceánico. En ese escenario, se abre una oportunidad concreta para que la Argentina aproveche ese retorno con carga propia. Para ello, se planteó la necesidad de articular el trabajo entre los puertos de Eldorado, Posadas e Ituzaingó, a fin de garantizar un flujo constante de contenedores y reducir los costos del transporte fluvial.
No obstante, se señaló que el régimen de cabotaje —basado en la normativa vigente desde mediados del siglo XX— y el de la marina mercante, regido por la Ley N.º 27.419, limitan la participación de embarcaciones extranjeras en el transporte doméstico, afectando la competitividad del sistema. Asimismo, se mencionó el rechazo del DNU 340/2025, que proponía flexibilizar este esquema, lo que mantiene las restricciones vigentes.
DEBATE SOBRE EL MODELO OPERATIVO
En cuanto a la estructura operativa del puerto, se subrayó la necesidad de contar con un marco jurídico claro que brinde previsibilidad a las empresas. Se debatieron distintas alternativas de concesión: un único operador, que podría garantizar eficiencia e inversión en maquinaria de gran escala, aunque con el riesgo de concentración; o múltiples operadores, que favorecerían la competencia, pero con mayores costos unitarios.
Se destacó además que, para acceder con prioridad a puertos marítimos, los convoyes deben movilizar al menos 400 contenedores. En ese sentido, Ituzaingó tiene potencial para convertirse en un puerto HUB regional, es decir, un puerto concentrador de cargas, reuniendo mercadería de menor escala de distintos puntos de la región para conformar envíos de mayor volumen y evitar demoras en terminales como Rosario, Zárate o Buenos Aires.
Desde el sector forestal se planteó como opción que uno o varios operadores gestionen tanto el puerto como las barcazas, permitiendo a las empresas contratar de manera separada el servicio portuario, el flete fluvial y el marítimo, optimizando costos y tiempos de tránsito.
En ese marco, el presidente de la Asociación Forestal Argentina Regional Corrientes (AFoA), Pablo Rigal, destacó la importancia estratégica del puerto para el desarrollo productivo:
“Para el sector foresto-industrial, contar con un puerto operativo y competitivo en Ituzaingó es fundamental. Hoy nuestros costos logísticos son elevados y eso impacta directamente en la competitividad. Este tipo de espacios de trabajo son clave para avanzar en soluciones concretas que nos permitan aprovechar el potencial exportador de la región y generar mayor actividad económica”, señaló.
PROYECCIÓN DE VOLUMEN Y SECTORES PRODUCTIVOS
En una primera etapa, se estimó que el puerto podría movilizar unos 600 contenedores High Cube (HC) con carga correntina, con proyección a alcanzar los 1.000 contenedores hacia 2027.
A largo plazo, el potencial es significativamente mayor. El sector foresto-industrial, con una cosecha anual cercana a 5 millones de toneladas, podría generar hasta 10.000 contenedores exportando solo el 50% de su producción. Por su parte, el arroz elaborado, con 0,3 millones de toneladas anuales y un perfil exportador del 82%, representaría unos 8.500 contenedores, mientras que la yerba mate industrializada sumaría otros 1.600 contenedores.
Todo esto implica un volumen potencial superior a los 20.000 contenedores anuales transportados por vía fluvial, considerando únicamente los principales sectores productivos de Corrientes.
UNA OPORTUNIDAD PARA TRANSFORMAR LA LOGÍSTICA DEL NEA
Finalmente, se concluyó que el desarrollo del Puerto de Ituzaingó representa una oportunidad estratégica para transformar la matriz logística del Nordeste Argentino (NEA). No obstante, su concreción dependerá de la eficiencia operativa, la reducción de costos, la mejora de las condiciones de navegabilidad, la adecuación del marco normativo y la capacidad de generar escala logística a nivel regional.