José Goretta, momarandu
Un informe de la consultora IERAL, expone que, tras el fuerte retroceso del año 2024, la economía del noreste argentino (NEA) mostró señales de recuperación en el año 2025, mientras que el crecimiento previsto para 2026 será más moderado y con marcadas diferencias entre sectores y provincias.
"El escenario económico para 2026 se presenta como una etapa de consolidación tras la reactivación registrada el año anterior, aunque con proyecciones más modestas que las de 2025" se destaca en el informe de coyuntura "Regional NEA" de la Fundación Mediterránea, IERAL.
Se expone que a nivel nacional, se espera que el Producto Bruto Interno crezca un 3,4%, acompañado de una notable desaceleración de la inflación, la cual se proyecta en un 26,1% anual.
Esta dinámica se apoya en una mayor estabilidad del tipo de cambio y la consecuente reducción de la brecha cambiaria, factores que resultan determinantes para la competitividad de las regiones fronterizas.
En el ámbito regional del NEA, la actividad económica muestra señales de recuperación heterogénea tras la fuerte caída del año 2024.
Durante 2025, la región logró cierta mejora en el nivel de actividad económica, aunque todavía registrando una leve caída (menor al 1% en promedio), destacándose el desempeño de Corrientes frente a las caídas registradas en Chaco y Misiones.
En este marco, las proyecciones del consumo local enfrentan el desa o de los altos niveles de endeudamiento de las familias, con una irregularidad en los préstamos que alcanzó el 9,7% a finales de 2025, lo que podría retrasar el impacto de la recuperación salarial en las ventas minoristas durante gran parte del presente año.
En el informe se agrega que las perspectivas de inversión para 2026 están centradas en la implementación del Régimen de Incentivos de Medianas Inversiones (RIMI), cuyos anuncios comenzarían a materializarse en el segundo semestre tras los procesos de aprobación y reglamentación provincial.
Los autores del informe remarcan que este esquema busca fomentar la fabricación de bienes de capital y la productividad genuina. Paralelamente, el sector exportador exhibe un optimismo fundamentado en los acuerdos comerciales con Estados Unidos y la Unión Europea, sumado a los sólidos datos iniciales de 2026 en rubros estratégicos como el té, la yerba mate y los productos de madera.
Finalmente, el informe subraya que la sostenibilidad de este crecimiento dependerá de una adaptación profunda de los sectores público y privado.
"Mientras que el Estado debe avanzar en la reducción del costo argentino mediante reformas tributarias y la agilización de trámites, las empresas privadas están llamadas a optimizar su gestión financiera y organización interna. Solo a través de una mejora real en la productividad y la modernización de marcos normativos, como la ley de cabotaje, la región podrá aprovechar plenamente las oportunidades del nuevo paradigma económico", concluye.