Corrientes, martes 07 de abril de 2026

Política Corrientes
CONCENTRACIÓN, DEUDA Y POBREZA

Horacio Rovelli advierte sobre fuga de dólares y caída del consumo

07-04-2026
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El economista Horacio Rovelli, entrevistado por momarandu.com, analizó la situación económica argentina y cuestionó el funcionamiento del sistema financiero y el rol del Estado en la actual coyuntura.

Planteó interrogantes sobre el acceso al crédito y sostuvo que determinadas políticas públicas presentan inconsistencias entre el discurso oficial y la práctica efectiva, especialmente en relación con el uso de recursos estatales.

En ese marco, Rovelli calificó como “una estafa más de este gobierno que no da diferencia entre lo público y lo privado, y que ha utilizado el sector público para su propio beneficio” la posibilidad de financiamiento a gran escala desde el Banco Nación. Según su visión, este tipo de iniciativas contradicen promesas previas de transparencia y no utilización del Estado con fines particulares.

El economista enfatizó que existe una problemática de mayor gravedad vinculada al comportamiento del mercado cambiario. Citando datos del Banco Central, afirmó que “en dos años y dos meses… compraron 49.000 millones de dólares”, en referencia a las operaciones registradas por personas humanas desde enero de 2024 hasta febrero de 2026.

Rovelli explicó que estas cifras corresponden a transacciones declaradas formalmente y que el volumen podría ser superior si se consideran las operaciones no registradas. “Es verdad, no hay registro y es peor”, indicó, al señalar la existencia de subfacturación de exportaciones y sobrefacturación de importaciones como mecanismos que agravan la salida de divisas.

Asimismo, sostuvo que el sistema financiero canaliza estas operaciones de manera centralizada. “Todo pasa por los bancos… los bancos vendieron oficialmente, en dos años y dos meses, 48.926 millones de dólares”, afirmó, subrayando que estas entidades actúan como intermediarias clave en la adquisición de moneda extranjera.

El economista identificó a grandes empresas y sectores concentrados como principales demandantes de divisas. Señaló que compañías vinculadas a energía, combustibles y agroindustria “compran dólares persistentemente” y que “el sector más rico de la Argentina no ha dejado de comprar dólares”, en un contexto que, según su interpretación, cuenta con un acuerdo tácito con el gobierno.

RELACIÓN ENTRE EL PODER ECONÓMICO Y LA POLÍTICA

Rovelli cuestionó la composición del equipo económico nacional y su vinculación con el sistema financiero internacional. Afirmó que figuras clave han desarrollado su trayectoria en entidades como J.P. Morgan, lo que, en su análisis, condiciona las decisiones de política económica.

En ese sentido, sostuvo que “toda la cúpula económica y ahora también Relaciones Exteriores trabajan para J.P. Morgan”, y mencionó a funcionarios que, según indicó, tienen antecedentes laborales en esa institución y residen en el exterior. Esta situación fue presentada como un factor que influye en la orientación de las políticas públicas.

El economista argumentó que existe una articulación entre grandes grupos empresarios y sectores técnicos que operan en el diseño de la política económica. Según expresó, determinados actores económicos financian a analistas y especialistas que omiten cuestionamientos estructurales sobre la dinámica del mercado cambiario.

En relación con el desarrollo energético, Rovelli planteó que la salida de divisas limita la capacidad de inversión en infraestructura. Indicó que proyectos como Vaca Muerta requieren financiamiento significativo y que “le están faltando 20.000 millones de dólares por año”, cifra que contrastó con el volumen de dólares adquiridos por el sector privado.

El análisis incluyó una crítica al rol del Banco Central como organismo de control. Rovelli sostuvo que la autoridad monetaria no cumple adecuadamente su función de regulación, lo que facilita la continuidad de estas operaciones sin restricciones efectivas.

MICROECONOMÍA, INGRESOS Y CONSUMO

Al abordar la situación de los hogares, Rovelli describió un escenario de deterioro del poder adquisitivo. Señaló que los niveles de ingreso no acompañan el costo de vida y que amplios sectores de la población enfrentan dificultades para cubrir gastos básicos.

Indicó que el salario mínimo argentino se ubica por debajo del de países vecinos. “No llegan ni siquiera a 280 dólares”, afirmó, comparándolo con los aproximadamente 350 dólares de Paraguay y Bolivia. Esta brecha, según explicó, refleja una pérdida de capacidad de compra en términos regionales.

El economista también analizó la relación entre ingresos y pobreza. Sostuvo que el salario promedio ronda los 1.700.000 pesos, mientras que la canasta básica total alcanza los 1.400.000 pesos, lo que deja a numerosos hogares en una situación de vulnerabilidad, especialmente al no contemplarse el costo de la vivienda.

En cuanto a la política social, destacó el incremento en la cantidad de beneficiarios de programas de asistencia. Señaló que actualmente cerca de 3.800.000 personas reciben transferencias mensuales, frente a cifras considerablemente menores en períodos anteriores, lo que interpretó como un indicador del aumento de la pobreza estructural.

Rovelli vinculó la caída del consumo con el endeudamiento de las familias. Explicó que muchos hogares recurren a créditos para cubrir gastos corrientes y terminan en una situación financiera crítica. “Está recontra endeudada… sacó un crédito para pagar la tarjeta de crédito”, describió, aludiendo a un ciclo de endeudamiento creciente.

Finalmente, señaló que el sistema financiero opera con tasas que profundizan esta dinámica. “Los bancos te chupan la sangre, confiscan tu capital”, afirmó, al comparar tasas pasivas cercanas al 35% con tasas activas superiores al 100%, lo que impacta tanto en consumidores como en empresas.