Representantes médicos del Hospital Municipal “Dr. Leónidas Lucero” de la ciudad bonaerense de Bahía Blanca brindaron una conferencia de prensa para informar que realizaron la denuncia penal por el faltante de 25 ampollas de fentanilo.
La presentación fue encabezada por Claudio Ibarola, jefe del departamento quirúrgico; Fernanda Bartolini, directora asociada y Fernando Almarza, asesor letrado.
La demanda fue realizada ante el fiscal Mauricio del Cero, de la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio (UFIJ) N.º 19, al tiempo que se inició una investigación interna con la finalidad de esclarecer el hecho, agregó el nosocomio en el escrito.
Durante la exposición a los medios de comunicación, los profesionales informaron: “Ante una situación de desaparición de veinticinco ampollas de fentanilo, decidimos hacer la denuncia penal hoy, en conjunto con las autoridades del sector. A su vez, iniciamos un sumario administrativo ayer, con el fin de evaluar el conflicto internamente”.
En tanto, revelaron: “El faltante fue identificado porque se hacen controles semanales y se gestiona la reposición para medir la trazabilidad de de cualquier medicamento, en este caso, se trata de un fármaco que se utiliza en quirófano habitualmente, donde pueden acceder los trabajadores del área, desde los médicos, hasta personal de maestranza”.
Sin embargo, señalaron que este compuesto “se encuentra bajo llave, por lo que no es habitual que estén en contacto permanentemente” e indicó que “es la primera vez que ocurre algo así en el hospital, así que no se maneja ninguna hipótesis
“Aportamos toda la investigación que necesita la fiscalía para la investigación del lugar, así como el pasillo que da al quirófano, donde hay cámaras de seguridad”, explicaron los médicos.
Por último, explicaron: “Es un medicamento que se utiliza habitualmente para la carga anestésica, no se vincula con el costo, la ampolla no tiene que ver con dinero porque su valor no alcanza los $1.000, pero en el mercado negro, se vende a un costo mucho más elevado”.
El caso se suma al escándalo por el supuesto robo de fármacos del Hospital Italiano, donde se encuentran imputados el anestesista Hernán Bovieri y la residente Delfina Lanusse, y a la muerte de Alejandro Zalazar, quien trabajaba en el Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez y fue encontrado muerto en su departamento del barrio porteño de Palermo con una vía conectada en su pie derecho.