El Arzobispo monseñor José Adolfo Larregain presidió las celebraciones centrales en Corrientes.
La celebración de Domingo de Ramos se realizó con la bendición de las palmas en la esquina de calles Junín y San Lorenzo
Desde allí los fieles se dirigieron en procesión hasta el atrio de la Iglesia Catedral donde monseñor Larregain presidió la eucaristía.
El Miércoles Santo, el habitual encuentro de oración del clero diocesano – diáconos permanentes y sacerdotes- se vivirá en la parroquia Nuestra Señora del perpetuo Socorro