En un control de tránsito realizado en avenidas Gobernador Correa y El Líbano, del Berón de Astrada, fue demorado un empleado de la DEPEC, que circulaba sin casco y sin la documentación correspondiente.
El procedimiento derivó en una situación inesperada, ya que el infractor se comunicó con otros compañeros. Minutos después, llegaron al lugar trabajadores en una camioneta de la empresa, quienes comenzaron a agredir verbalmente a los inspectores y a cuestionar el operativo.
En ese contexto, al solicitarles la documentación del vehículo y el seguro, tampoco contaban con los requisitos obligatorios para circular. Esto generó un aumento de la tensión, con actitudes desafiantes e incluso amenazas hacia los agentes de tránsito.
Ante esta situación, debió intervenir personal policial para garantizar la seguridad del procedimiento y normalizar el control. Como resultado, se procedió al secuestro del vehículo.