El Indicador de Bonos de Mercados Emergentes (EMBI), comúnmente denominado riesgo país y elaborado por la banca JP Morgan, retornó a la barrera de las 600 unidades, tras un incremento superior a los 60 puntos básicos en lo que va del mes de marzo.
Este movimiento al alza no solo representa un retroceso en la percepción de solvencia crediticia, sino que, en términos prácticos, clausura las posibilidades inmediatas de la administración nacional para realizar colocaciones de deuda en los mercados internacionales de capitales, según pudo establecer la Agencia Noticias Argentinas.
De acuerdo con las recientes investigaciones publicadas por la consultora GMA Capital, el sobrecosto financiero del país ha escalado más de 130 puntos básicos desde finales de enero, situando los rendimientos de los títulos soberanos nuevamente por encima del 10%.
En este nivel de tasas, los analistas de la firma advierten que las puertas del mercado internacional permanecen cerradas, calificando la situación como un alejamiento de cualquier expectativa de entrada de capitales de manera prolongada.
El fenómeno responde a una conjunción de variables externas e internas. En el plano global, el recrudecimiento del conflicto bélico en Medio Oriente ha disparado la incertidumbre, afectando el precio del petróleo y presionando al alza la tasa de los bonos del Tesoro de los Estados Unidos a 10 años, que subió cerca de 30 puntos básicos en pocas ruedas.
Sobre este punto, los especialistas de la consultora Outlier señalan que un piso de tasas internacionales más elevado deteriora las condiciones de refinanciamiento para emisores con acceso ya comprometido, como es el caso argentino.
Por su parte, el equipo de estrategia de IEB (Invertir en Bolsa) sostiene que, ante la falta de catalizadores locales claros y la persistente tensión geopolítica, es poco probable que se observe una baja consistente del riesgo país en el corto plazo.
A nivel doméstico, los desafíos estructurales continúan pesando en la balanza. GMA Capital subraya que la Argentina enfrenta vencimientos de deuda por aproximadamente 30.000 millones